
A partir del 1 de junio de 2026, los solicitantes a quienes se les deniegue una visa irlandesa de corta duración (Tipo C) ya no podrán presentar un recurso administrativo, salvo que estén protegidos por la Directiva de Libre Circulación de la UE, según un anuncio del Departamento de Justicia. Esta reforma redistribuye la capacidad de los funcionarios, destinándola de visitas turísticas y de negocios de bajo valor y con plazos ajustados, hacia categorías más complejas de estancias prolongadas. El Departamento señaló que la mayoría de los recursos de visas de corta duración se resolvían después de la fecha prevista de viaje, lo que hacía inútil el proceso. Para los programas de movilidad, el cambio de política exige un enfoque de “acierto a la primera” en las solicitudes. Las empresas deben actualizar sus listas de verificación de documentos, prestar mayor atención a las pruebas de medios económicos y, cuando sea posible, presentar solicitudes de visa de larga duración (Tipo D) para conservar la posibilidad de apelar. Los familiares de ciudadanos de la UE/EEE mantienen plenos derechos de apelación, garantizando el cumplimiento de la Directiva 2004/38/CE. Todos los demás viajeros deberán presentar una nueva solicitud en caso de denegación, pagando las tasas correspondientes y abordando detalladamente los motivos del rechazo.
Fuente: The Visa Wire