
Un informe de Reuters publicado el 23 de junio de 2026 cita a Amnistía Internacional, que acusa a la Unión Europea y a sus estados miembros, entre ellos Italia, de facilitar una ola de arrestos masivos, desalojos forzosos y expulsiones de migrantes en Libia, tanto en el este como en el oeste, durante un mes. Diana Elahawy, subdirectora para MENA de Amnistía, afirmó que la financiación y capacitación continuas de la Guardia Costera libia —a la que Italia aporta embarcaciones, mantenimiento y apoyo operativo— han hecho a la UE “cómplice de violaciones atroces”. La ONG advierte que la cooperación ahora se extiende a grupos armados del este con antecedentes documentados de crímenes de guerra, lo que aumenta los riesgos para los migrantes que intentan cruzar el Mediterráneo central hacia las costas italianas. La acusación surge en un momento en que Roma negocia acuerdos bilaterales de ‘gestión migratoria’ con las autoridades de Bengasi y finaliza las normas para sus propuestos centros de selección en alta mar. Los críticos sostienen que estos acuerdos podrían violar el principio de no devolución y exponer a los solicitantes de asilo a abusos antes de llegar a la jurisdicción italiana. Para las empresas que trasladan personal a los sectores energético y de construcción en Libia, el informe anticipa un mayor control italiano y europeo sobre la exportación de equipos destinados a las unidades de la guardia costera libia, así como posibles alertas de seguridad que afecten los calendarios de rotación. Los empleadores deben estar atentos a la respuesta de Roma, ya que nuevas mociones parlamentarias podrían restringir las transferencias de fondos o imponer requisitos de diligencia debida en derechos humanos a los contratistas.
Fuente: Internazionale / Reuters