
Los agentes de la Guardia Fronteriza Nadwiślański, responsables del centro de aviación de Varsovia y de tres provincias en el centro de Polonia, informaron el 8 de julio que los controles realizados el día anterior llevaron a la detención de 18 extranjeros que incumplían las normas migratorias polacas. Los detenidos provenían de 14 países, entre ellos Turquía, India y Cuba, y la mayoría había excedido el límite de 90 días sin visa o carecía de permisos de residencia válidos. Esta operación forma parte de una campaña intensificada que, desde enero, ha realizado 3.370 inspecciones de legalidad de estancia, identificando a 1.180 infractores de estatus, de los cuales más de 880 ya han recibido órdenes de salida. Un ciudadano ucraniano con antecedentes penales fue entregado directamente en la frontera, mientras que otros tres (de Egipto, Ucrania y Tayikistán) solicitaron asilo. Para los departamentos de recursos humanos que gestionan asignaciones a corto plazo a través de los aeropuertos Chopin o Modlin de Varsovia, estas cifras subrayan la importancia de controlar los días de estancia en el espacio Schengen y mantener actualizada la documentación de permisos de trabajo. La Guardia realiza muchos de sus controles en obras de construcción, depósitos logísticos y terminales de autobuses alrededor de la capital. Las empresas que empleen a migrantes en situación irregular pueden enfrentarse a multas de hasta 30.000 PLN (≈ 6.700 €) por trabajador y a la exclusión de licitaciones públicas. Los equipos de auditoría deben verificar que los subcontratistas, especialmente en hostelería y almacenes de comercio electrónico, utilicen la nueva plataforma electrónica MOS para registrar solicitudes de permisos temporales de estancia o trabajo. La Guardia asegura que mantendrá el ritmo elevado de inspecciones hasta final de año, enfocándose en sectores con escasez de personal conocida, como la entrega de última milla y el procesamiento de alimentos.