
El Aeropuerto Internacional de Viena gestionó 2,83 millones de pasajeros en junio, lo que representa una caída del 5,9 % interanual, según las estadísticas de tráfico publicadas el 14 de julio. La dirección atribuyó este descenso a la reducción de frecuencias de las aerolíneas hacia y desde Oriente Medio, debido a la reanudación de los conflictos en el Golfo. Las aerolíneas de bajo costo también han recortado el número de vuelos para contener los costos de combustible y los problemas de disponibilidad de tripulación. El grupo más amplio Flughafen-Wien, que incluye los aeropuertos de Malta y Košice, registró un leve aumento del 0,2 % hasta 4,04 millones de pasajeros, lo que ilustra cómo los eventos geopolíticos pueden generar efectos regionales dispares dentro de una misma red corporativa. El tráfico de conexión a través de Viena aumentó un 2,5 %, subrayando la importancia del hub para la conectividad de largo recorrido incluso en tiempos turbulentos. Para las empresas, estas cifras se traducen en una disponibilidad más limitada de asientos y posiblemente tarifas aéreas más altas en rutas clave hacia Dubái, Doha y Riad, destinos populares para asignaciones con destino a Asia. Los compradores de viajes deberían revisar sus estrategias de asignación y considerar enlaces ferroviarios o por carretera hacia hubs vecinos para viajes con tiempos críticos. No obstante, el aeropuerto confirmó su previsión anual de un beneficio neto de 210 millones de euros y se comprometió a continuar con un programa de inversión de 1.500 millones de euros en Viena y Malta. En cuanto a la carga, la historia fue diferente: el tonelaje aumentó un 5 % hasta 27.058 toneladas, beneficiándose del cambio modal desde las rutas marítimas del Mar Rojo. Los gestores de movilidad que trasladan bienes domésticos podrían encontrar cotizaciones de transporte aéreo ligeramente más competitivas este trimestre, aunque las limitaciones de capacidad podrían reaparecer si la demanda de pasajeros se recupera en otoño.
Fuente: ORF Niederösterreich