
La Alta Comisión de India en Dar es Salaam actualizó sus directrices para visas de turista el 20 de julio de 2026, reiterando que los ciudadanos de Afganistán, China, Irán, Pakistán, Irak, Sudán y Bangladesh, así como las personas apátridas y extranjeros de origen paquistaní o bangladesí, deben respetar un intervalo mínimo de dos meses entre entradas sucesivas a India con visa de turista. La aclaración también abarca a los viajeros que utilizan India como centro para el “turismo vecinal”: se podrán conceder entradas dobles o triples limitadas caso por caso, pero requieren aprobación previa de la Alta Comisión.
Aunque la regla del período de espera no es nueva, su re-publicación indica una aplicación más estricta en los puntos de entrada indios tras reportes de estancias prolongadas y viajes ilícitos hacia regiones fronterizas sensibles. Los oficiales de inmigración han recibido instrucciones de negar el embarque a quienes incumplan esta norma, incluso si cuentan con un sello válido de entradas múltiples.
Para los gestores de viajes que organizan tours regionales combinando India con Nepal, Bután o Sri Lanka, esta recomendación implica que los itinerarios deben contemplar al menos 60 días antes de una nueva entrada. Como alternativa, una visa de negocios o una e-Conference visa pueden ofrecer mayor flexibilidad.
La actualización también recuerda que los nacionales de países fronterizos enfrentan un escrutinio más riguroso: las aerolíneas deben cargar correctamente la Información Avanzada de Pasajeros para evitar multas por responsabilidad del transportista.
Mientras India continúa liberalizando su régimen de e-Visa para la mayoría de países occidentales y de la ASEAN, la regla de los dos meses subraya una política de doble vía: fomentar el crecimiento turístico manteniendo controles estrictos sobre llegadas consideradas de mayor riesgo. Las empresas que emplean personal de las nacionalidades afectadas deberían considerar visas de mayor duración o permisos de residencia (por ejemplo, visas de empleo o de estudiante) para evitar interrupciones imprevistas en los viajes.
Aunque la regla del período de espera no es nueva, su re-publicación indica una aplicación más estricta en los puntos de entrada indios tras reportes de estancias prolongadas y viajes ilícitos hacia regiones fronterizas sensibles. Los oficiales de inmigración han recibido instrucciones de negar el embarque a quienes incumplan esta norma, incluso si cuentan con un sello válido de entradas múltiples.
Para los gestores de viajes que organizan tours regionales combinando India con Nepal, Bután o Sri Lanka, esta recomendación implica que los itinerarios deben contemplar al menos 60 días antes de una nueva entrada. Como alternativa, una visa de negocios o una e-Conference visa pueden ofrecer mayor flexibilidad.
La actualización también recuerda que los nacionales de países fronterizos enfrentan un escrutinio más riguroso: las aerolíneas deben cargar correctamente la Información Avanzada de Pasajeros para evitar multas por responsabilidad del transportista.
Mientras India continúa liberalizando su régimen de e-Visa para la mayoría de países occidentales y de la ASEAN, la regla de los dos meses subraya una política de doble vía: fomentar el crecimiento turístico manteniendo controles estrictos sobre llegadas consideradas de mayor riesgo. Las empresas que emplean personal de las nacionalidades afectadas deberían considerar visas de mayor duración o permisos de residencia (por ejemplo, visas de empleo o de estudiante) para evitar interrupciones imprevistas en los viajes.