
En otra señal de una cooperación policial transfronteriza más estrecha, la Policía Federal de Brasil (PF) y la Policía Nacional de Bolivia ejecutaron órdenes simultáneas el 18 de septiembre que llevaron a la captura de un sospechoso de narcotráfico de Rondônia que se ocultaba en el departamento boliviano de Beni. Tras una orden de expulsión emitida por la autoridad migratoria boliviana, el fugitivo fue escoltado hasta el paso fronterizo Guajará-Mirim/Guayaramerín y colocado de inmediato en un vehículo de la PF con destino a un centro de detención local. La entrega rápida se gestionó a través del sistema I-24/7 de Interpol y marca la primera vez que ambos países utilizan el nuevo protocolo de “entrega exprés” acordado en agosto, que elimina la burocracia de la extradición cuando ambas partes reconocen la orden de arresto. Este protocolo podría reducir los tiempos de traslado de meses a días, beneficiando a los fiscales y liberando espacio en las cárceles sobrepobladas de Bolivia. Para los planificadores de movilidad, este avance implica que los empleados extranjeros que trabajen en el norte de Brasil o transiten por la cuenca del río Madeira podrían enfrentar controles migratorios más estrictos mientras las autoridades buscan a más fugitivos. Las empresas deben asegurarse de que las listas de tripulación y los documentos migratorios laborales estén en regla, especialmente en operaciones fluviales y mineras que cruzan la frontera. Los asesores legales advierten que, dado que la entrega evita la revisión de la Corte Suprema de Bolivia, los equipos de defensa tendrán menos oportunidades para impugnar la transferencia, un aspecto a vigilar si ejecutivos se ven involucrados en investigaciones transfronterizas de delitos económicos.
Fuente: News Rondônia