
Las autoridades de Alemania, Bélgica y Países Bajos llevaron a cabo una operación conjunta de control durante todo el día en la región fronteriza de Aquisgrán el 24 de septiembre, revisando a 205 personas y varios vehículos en tres puntos críticos. Los agentes presentaron más de 30 denuncias penales y administrativas, que abarcan desde conducir sin licencia hasta infracciones relacionadas con armas y drogas. La operación, anunciada por la policía de Aquisgrán el 25 de septiembre, forma parte de la estrategia alemana de “control cooperativo”, que complementa las inspecciones internas unilaterales dentro del espacio Schengen. Equipos móviles se enfocaron en grupos de infractores transfronterizos e inspeccionaron el tráfico en la E314 y otras vías que conectan Bélgica, Países Bajos y Renania del Norte-Westfalia. Las empresas que trasladan técnicos o equipos de ventas a través de la Euregio deben tener en cuenta que estos controles sorpresa pueden generar paradas imprevistas y exigir a los conductores llevar documentación completa, incluyendo comprobantes de empleo y manifiestos de carga. Los jefes policiales de los tres países elogiaron la acción como un modelo para futuras operaciones conjuntas y anunciaron que se realizarán controles similares antes de la temporada de compras navideñas, cuando el tráfico transfronterizo aumenta considerablemente. Aunque la mayoría de las infracciones fueron leves, la presencia visible de unidades armadas en unas fronteras que normalmente están abiertas envía un mensaje claro: la filosofía de libre circulación del espacio Schengen ahora convive con una realidad de mayor control y vigilancia en las carreteras.
Fuente: t-online