
El alcalde de Frankfurt (Oder), Axel Strasser, ha dado la bienvenida a una nueva configuración del tráfico en el puesto fijo de control fronterizo en la autopista A12, calificándola como un “paso importante” para aliviar las colas crónicas que afectan a los viajeros y al transporte de mercancías. El rediseño, que entró en funcionamiento el 22 de diciembre, incluye un carril exclusivo para turismos, señalización más clara y una zona de espera que permite procesar los camiones fuera de la calzada principal.
Desde que en septiembre de 2024 se reinstauraron los controles permanentes, la A12 se ha convertido en un cuello de botella para la economía creciente de la ciudad gemela Frankfurt (Oder) y Słubice. Más de 4.000 residentes polacos viajan diariamente a trabajar en Alemania, mientras que las empresas logísticas alemanas dependen de entregas just-in-time desde fábricas al este del Oder. En los picos vacacionales, las colas han llegado a alcanzar hasta diez kilómetros, lo que supone para los transportistas una pérdida estimada de 200 € por camión en horas de conducción.
La cámara de comercio local espera que el nuevo diseño reduzca los tiempos de espera en promedio en un tercio, aunque subraya que estos ajustes en la infraestructura son solo una solución parcial. Los grupos empresariales y las autoridades municipales continúan presionando a Berlín y Varsovia para eliminar por completo los controles fijos una vez que concluyan las negociaciones sobre migración en la UE, previstas para la primavera de 2026.
Mientras tanto, los gestores de movilidad deben monitorizar las aplicaciones de tráfico en tiempo real y aconsejar a los conductores que lleven cartas de la empresa que justifiquen viajes esenciales. Los empleadores con cargas sensibles al tiempo pueden explorar alternativas ferroviarias a través del paso cercano de Küstrin, donde los controles siguen siendo móviles y no fijos.
Desde que en septiembre de 2024 se reinstauraron los controles permanentes, la A12 se ha convertido en un cuello de botella para la economía creciente de la ciudad gemela Frankfurt (Oder) y Słubice. Más de 4.000 residentes polacos viajan diariamente a trabajar en Alemania, mientras que las empresas logísticas alemanas dependen de entregas just-in-time desde fábricas al este del Oder. En los picos vacacionales, las colas han llegado a alcanzar hasta diez kilómetros, lo que supone para los transportistas una pérdida estimada de 200 € por camión en horas de conducción.
La cámara de comercio local espera que el nuevo diseño reduzca los tiempos de espera en promedio en un tercio, aunque subraya que estos ajustes en la infraestructura son solo una solución parcial. Los grupos empresariales y las autoridades municipales continúan presionando a Berlín y Varsovia para eliminar por completo los controles fijos una vez que concluyan las negociaciones sobre migración en la UE, previstas para la primavera de 2026.
Mientras tanto, los gestores de movilidad deben monitorizar las aplicaciones de tráfico en tiempo real y aconsejar a los conductores que lleven cartas de la empresa que justifiquen viajes esenciales. Los empleadores con cargas sensibles al tiempo pueden explorar alternativas ferroviarias a través del paso cercano de Küstrin, donde los controles siguen siendo móviles y no fijos.
Fuente: DIE ZEIT / dpa