
Nuevas cifras del Ministerio Federal de Asuntos Exteriores revelan que Alemania aprobó 101.756 visados para reunificación familiar entre enero y noviembre de 2025, a pesar de que la coalición CDU-SPD endureció los criterios de elegibilidad en julio. Los ciudadanos turcos encabezaron la lista con 14.907 aprobaciones, seguidos por sirios (13.148), indios (9.286), kosovares (7.143) y albaneses (4.426). Aproximadamente el 44 % del total correspondió a cónyuges que se unieron a residentes extranjeros en Alemania, mientras que se concedieron 37.227 visados para hijos que se reunieron con sus padres.
Estas cifras representan una caída de alrededor del 15 % en comparación con el mismo período de 2024, reflejando umbrales de ingresos más estrictos para los patrocinadores y una pausa en algunos programas de admisión humanitaria. No obstante, subrayan la continua atracción de Alemania para la migración familiar y la presión sobre los consulados para procesar las solicitudes con rapidez.
Desde la perspectiva de la movilidad corporativa, estos datos son relevantes porque los visados para dependientes suelen ser determinantes para que los trabajadores cualificados acepten asignaciones. Los responsables de recursos humanos informan que los tiempos de espera para visados de cónyuges e hijos en misiones de alto volumen como Estambul y Bangalore aún superan las 20 semanas, a pesar de las recientes iniciativas de digitalización. Las empresas ofrecen cada vez más ayudas para la reubicación que cubren la traducción de documentos, primas de seguro médico y, cuando es necesario, cursos de idiomas que aceleran la aprobación final.
Los expertos prevén que la demanda se mantenga alta en 2026, cuando entre en vigor la siguiente fase de la Ley de Inmigración de Trabajadores Cualificados, que ofrecerá a los titulares de la Tarjeta Azul rutas más flexibles para traer a sus padres. Por ello, los empleadores deberían seguir de cerca las discusiones sobre cuotas en el Bundestag y reservar presupuesto para servicios familiares dentro de los paquetes de movilidad.
Estas cifras representan una caída de alrededor del 15 % en comparación con el mismo período de 2024, reflejando umbrales de ingresos más estrictos para los patrocinadores y una pausa en algunos programas de admisión humanitaria. No obstante, subrayan la continua atracción de Alemania para la migración familiar y la presión sobre los consulados para procesar las solicitudes con rapidez.
Desde la perspectiva de la movilidad corporativa, estos datos son relevantes porque los visados para dependientes suelen ser determinantes para que los trabajadores cualificados acepten asignaciones. Los responsables de recursos humanos informan que los tiempos de espera para visados de cónyuges e hijos en misiones de alto volumen como Estambul y Bangalore aún superan las 20 semanas, a pesar de las recientes iniciativas de digitalización. Las empresas ofrecen cada vez más ayudas para la reubicación que cubren la traducción de documentos, primas de seguro médico y, cuando es necesario, cursos de idiomas que aceleran la aprobación final.
Los expertos prevén que la demanda se mantenga alta en 2026, cuando entre en vigor la siguiente fase de la Ley de Inmigración de Trabajadores Cualificados, que ofrecerá a los titulares de la Tarjeta Azul rutas más flexibles para traer a sus padres. Por ello, los empleadores deberían seguir de cerca las discusiones sobre cuotas en el Bundestag y reservar presupuesto para servicios familiares dentro de los paquetes de movilidad.
Fuente: DIE ZEIT / dpa