
El Ministerio Federal del Interior de Alemania ha confirmado que los controles "temporales" reintroducidos en casi todas las fronteras terrestres alemanas a mediados de septiembre se mantendrán al menos hasta el 15 de marzo de 2026, el período máximo autorizado actualmente por la Comisión Europea. La prórroga, publicada en el Boletín Oficial Federal el 22 de diciembre, implica que conductores, pasajeros de tren y operadores de autobuses que ingresen a Alemania desde Austria, República Checa, Polonia, Dinamarca, Países Bajos, Luxemburgo, Francia y Suiza deben seguir esperando controles aleatorios por parte de la Bundespolizei.
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, justificó la renovación señalando lo que llamó “movimientos secundarios continuos y tráfico de personas a lo largo de las rutas balcánicas y centroeuropeas”. Según datos del ministerio, las entradas irregulares han disminuido un 35 % desde el 16 de septiembre, y los agentes han denegado la entrada a más de 7.000 viajeros, además de arrestar a casi 500 sospechosos de contrabando.
Para los responsables de movilidad corporativa, la decisión se traduce en al menos tres meses más de trámites administrativos. Las asociaciones logísticas advierten que un retraso de apenas cinco minutos por camión añade aproximadamente 4 millones de euros en costes a las cadenas de suministro transfronterizas cada mes, mientras que los traslados de empleados entre fábricas alemanas y polacas ahora programan tiempo adicional y llevan cartas que explican el propósito comercial de cada viaje.
Los consejos prácticos siguen siendo sencillos: los viajeros deben llevar un pasaporte válido o DNI de la UE, prever tiempo extra para el viaje y tener a mano reservas de hotel, contratos de trabajo o cartas de invitación. Las empresas que trasladan personal con frecuencia a través de la frontera pueden solicitar las tarjetas de “Viajero Frecuente” de la Policía Federal, que permiten usar carriles rápidos designados.
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, justificó la renovación señalando lo que llamó “movimientos secundarios continuos y tráfico de personas a lo largo de las rutas balcánicas y centroeuropeas”. Según datos del ministerio, las entradas irregulares han disminuido un 35 % desde el 16 de septiembre, y los agentes han denegado la entrada a más de 7.000 viajeros, además de arrestar a casi 500 sospechosos de contrabando.
Para los responsables de movilidad corporativa, la decisión se traduce en al menos tres meses más de trámites administrativos. Las asociaciones logísticas advierten que un retraso de apenas cinco minutos por camión añade aproximadamente 4 millones de euros en costes a las cadenas de suministro transfronterizas cada mes, mientras que los traslados de empleados entre fábricas alemanas y polacas ahora programan tiempo adicional y llevan cartas que explican el propósito comercial de cada viaje.
Los consejos prácticos siguen siendo sencillos: los viajeros deben llevar un pasaporte válido o DNI de la UE, prever tiempo extra para el viaje y tener a mano reservas de hotel, contratos de trabajo o cartas de invitación. Las empresas que trasladan personal con frecuencia a través de la frontera pueden solicitar las tarjetas de “Viajero Frecuente” de la Policía Federal, que permiten usar carriles rápidos designados.
Fuente: VisaHQ Global Mobility News