
El malestar laboral en la aerolínea bandera de Italia volvió a estallar el 29 de diciembre de 2025, cuando las tripulaciones de cabina y de tierra convocaron una segunda huelga de 24 horas en menos de tres meses. La protesta, organizada por varios sindicatos que acusan a la dirección de no abordar los problemas de carga de trabajo y salarios desde la toma parcial de control por parte de Lufthansa, amenaza con afectar cientos de vuelos de fin de año durante una de las semanas de viaje más concurridas.
Alcance de la interrupción: Según los comunicados sindicales, la huelga afecta a auxiliares de vuelo, despachadores y personal de mantenimiento en los aeropuertos de Roma Fiumicino, Milán Linate y otras bases. Bajo las normas italianas para mitigar huelgas, se garantizan franjas horarias entre las 06:00-09:00 y 18:00-21:00 para mantener algunos servicios, pero se esperan cancelaciones y cambios significativos fuera de esos horarios. Socios en código compartido, como Delta y Air France, advierten que las conexiones perdidas podrían afectar sus redes.
Demandas de los trabajadores: Los sindicatos denuncian falta de personal en rutas de largo recorrido, horarios “insostenibles” y la lenta implementación de beneficios de antigüedad y bienestar negociados tras el acuerdo con Lufthansa. La dirección responde que la renovación de la flota y la expansión de rutas requieren flexibilidad en los horarios y que las negociaciones continúan.
Impacto en los viajes de negocios: Las empresas con viajes a Italia en esta época deben activar planes de contingencia: redirigir viajeros a competidores con alta frecuencia como Ryanair o el tren de alta velocidad de Trenitalia, y autorizar estancias en hoteles en caso de conexiones perdidas. También deben recordar a los viajeros que la compensación bajo la normativa EU-261 no aplica si la aerolínea demuestra circunstancias extraordinarias, aunque las huelgas laborales suelen considerarse bajo control de la compañía, lo que hace viable reclamar reembolsos.
Perspectivas: El Ministerio de Transporte ha convocado a las partes a una mediación a principios de enero. Si las negociaciones fracasan, los sindicatos amenazan con paros escalonados durante el primer trimestre de 2026, coincidiendo con las ceremonias de clausura del Jubileo en Roma, elevando la tensión para el turismo entrante y la movilidad corporativa.
Alcance de la interrupción: Según los comunicados sindicales, la huelga afecta a auxiliares de vuelo, despachadores y personal de mantenimiento en los aeropuertos de Roma Fiumicino, Milán Linate y otras bases. Bajo las normas italianas para mitigar huelgas, se garantizan franjas horarias entre las 06:00-09:00 y 18:00-21:00 para mantener algunos servicios, pero se esperan cancelaciones y cambios significativos fuera de esos horarios. Socios en código compartido, como Delta y Air France, advierten que las conexiones perdidas podrían afectar sus redes.
Demandas de los trabajadores: Los sindicatos denuncian falta de personal en rutas de largo recorrido, horarios “insostenibles” y la lenta implementación de beneficios de antigüedad y bienestar negociados tras el acuerdo con Lufthansa. La dirección responde que la renovación de la flota y la expansión de rutas requieren flexibilidad en los horarios y que las negociaciones continúan.
Impacto en los viajes de negocios: Las empresas con viajes a Italia en esta época deben activar planes de contingencia: redirigir viajeros a competidores con alta frecuencia como Ryanair o el tren de alta velocidad de Trenitalia, y autorizar estancias en hoteles en caso de conexiones perdidas. También deben recordar a los viajeros que la compensación bajo la normativa EU-261 no aplica si la aerolínea demuestra circunstancias extraordinarias, aunque las huelgas laborales suelen considerarse bajo control de la compañía, lo que hace viable reclamar reembolsos.
Perspectivas: El Ministerio de Transporte ha convocado a las partes a una mediación a principios de enero. Si las negociaciones fracasan, los sindicatos amenazan con paros escalonados durante el primer trimestre de 2026, coincidiendo con las ceremonias de clausura del Jubileo en Roma, elevando la tensión para el turismo entrante y la movilidad corporativa.
Fuente: La Repubblica