
Los viajeros que regresaban a Chipre el 4 de enero se encontraron varados después de que la Autoridad de Aviación Civil Helénica (HCAA) ordenara el cierre inmediato del espacio aéreo griego debido a un ruido agudo que bloqueó todas las frecuencias de radio principales y de respaldo. El NOTAM, emitido a las 09:45 hora local, suspendió despegues y aterrizajes en Atenas, Tesalónica y 12 aeropuertos regionales, y obligó a las aeronaves programadas para cruzar el FIR de Atenas —incluidos los vuelos con destino a Lárnaca desde Europa occidental— a desviarse por corredores turcos o egipcios.
El Ministerio de Transporte de Chipre confirmó que al menos nueve vuelos entre Lárnaca o Pafos y los centros griegos fueron cancelados, y que los vuelos de larga distancia de este a oeste que normalmente sobrevuelan Grecia añadieron hasta 40 minutos para evitar el cierre. Los operadores en tierra en Lárnaca reportaron retrasos que se extendieron hasta las primeras horas del 5 de enero debido a la reprogramación de aeronaves y tripulaciones. Algunos pasajeros fueron redirigidos vía Estambul, mientras que otros aceptaron vales de hotel en Atenas tras largas colas en los controles de seguridad que superaron el control de pasaportes.
Las autoridades griegas descartaron un ciberataque, pero aún no han identificado la causa, reavivando el debate sobre el envejecimiento del hardware de comunicaciones en la región y la crónica falta de personal en el control aéreo. Eurocontrol ha solicitado a las aerolíneas presentar planes de vuelo alternativos que eviten el FIR de Atenas durante las próximas 48 horas en caso de que se repitan las interrupciones intermitentes.
Para los gestores de movilidad, el incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad del puente aéreo Chipre-Grecia, que transporta la mayor parte del tráfico empresarial y de visitas familiares a la isla. Se recomienda a las empresas con asignados con horarios críticos mantener rutas alternativas preparadas y preautorizar a las tripulaciones para sobrevuelos por Turquía hasta que la HCAA publique su informe técnico.
El Ministerio de Transporte de Chipre confirmó que al menos nueve vuelos entre Lárnaca o Pafos y los centros griegos fueron cancelados, y que los vuelos de larga distancia de este a oeste que normalmente sobrevuelan Grecia añadieron hasta 40 minutos para evitar el cierre. Los operadores en tierra en Lárnaca reportaron retrasos que se extendieron hasta las primeras horas del 5 de enero debido a la reprogramación de aeronaves y tripulaciones. Algunos pasajeros fueron redirigidos vía Estambul, mientras que otros aceptaron vales de hotel en Atenas tras largas colas en los controles de seguridad que superaron el control de pasaportes.
Las autoridades griegas descartaron un ciberataque, pero aún no han identificado la causa, reavivando el debate sobre el envejecimiento del hardware de comunicaciones en la región y la crónica falta de personal en el control aéreo. Eurocontrol ha solicitado a las aerolíneas presentar planes de vuelo alternativos que eviten el FIR de Atenas durante las próximas 48 horas en caso de que se repitan las interrupciones intermitentes.
Para los gestores de movilidad, el incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad del puente aéreo Chipre-Grecia, que transporta la mayor parte del tráfico empresarial y de visitas familiares a la isla. Se recomienda a las empresas con asignados con horarios críticos mantener rutas alternativas preparadas y preautorizar a las tripulaciones para sobrevuelos por Turquía hasta que la HCAA publique su informe técnico.
Fuente: Cyprus Mail