
En Bruselas, el 14 de enero, el Consejo de la Unión Europea aprobó por mayoría cualificada el borrador del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur, avanzando este acuerdo de 20 años hacia su etapa final de ratificación. Aunque los titulares se centran en la reducción de aranceles para carne vacuna, automóviles y productos farmacéuticos, el texto incluye un capítulo moderno sobre movilidad con grandes beneficios para empresas brasileñas y europeas.
Disposiciones sobre movilidad. El acuerdo armoniza las definiciones de “visitante de negocios”, “transferido intraempresarial” y “proveedor de servicios por contrato”, ampliando las actividades permitidas y autorizando estancias de hasta 90 días por entrada —prorrogables hasta 180 días al año— sin activar las normativas locales de permisos de trabajo. Además, obliga a los consulados a implementar canales prioritarios con un plazo máximo de procesamiento de 30 días y a emitir visados de entradas múltiples válidos durante la vigencia del contrato para personal directivo e inversores.
Implicaciones corporativas. Las grandes empresas energéticas que planean proyectos offshore, los fabricantes de automóviles en São Paulo y las firmas tecnológicas europeas que buscan aprovechar el auge fintech en Brasil pueden ahora diseñar modelos de asignación con la confianza de una incorporación más ágil una vez que el pacto entre en vigor (posiblemente en el cuarto trimestre de 2026). Los departamentos de recursos humanos deben identificar qué entidades legales califican para las excepciones, auditar el cumplimiento de las normativas para trabajadores desplazados y actualizar las cartas de asignación para reflejar la mayor validez de los visados.
Próximos pasos. El Parlamento Europeo iniciará el debate a principios de febrero, con una votación en pleno prevista para marzo, mientras que el Congreso brasileño prepara un proyecto de ley para su implementación. Las disposiciones sobre movilidad solo serán aplicables cuando todos los parlamentos del Mercosur y de la UE hayan depositado sus instrumentos de ratificación, por lo que los equipos de políticas de viaje deben seguir de cerca ambos calendarios legislativos.
Contexto más amplio. El acuerdo posiciona a Brasil como una plataforma para que las empresas europeas ingresen a Sudamérica y viceversa, con un potencial aumento del comercio bilateral de hasta 97.000 millones de euros anuales. La simplificación de la movilidad es clave para alcanzar estas cifras, convirtiendo este avance en uno de los más importantes para los planificadores de movilidad global en lo que va de 2026.
Disposiciones sobre movilidad. El acuerdo armoniza las definiciones de “visitante de negocios”, “transferido intraempresarial” y “proveedor de servicios por contrato”, ampliando las actividades permitidas y autorizando estancias de hasta 90 días por entrada —prorrogables hasta 180 días al año— sin activar las normativas locales de permisos de trabajo. Además, obliga a los consulados a implementar canales prioritarios con un plazo máximo de procesamiento de 30 días y a emitir visados de entradas múltiples válidos durante la vigencia del contrato para personal directivo e inversores.
Implicaciones corporativas. Las grandes empresas energéticas que planean proyectos offshore, los fabricantes de automóviles en São Paulo y las firmas tecnológicas europeas que buscan aprovechar el auge fintech en Brasil pueden ahora diseñar modelos de asignación con la confianza de una incorporación más ágil una vez que el pacto entre en vigor (posiblemente en el cuarto trimestre de 2026). Los departamentos de recursos humanos deben identificar qué entidades legales califican para las excepciones, auditar el cumplimiento de las normativas para trabajadores desplazados y actualizar las cartas de asignación para reflejar la mayor validez de los visados.
Próximos pasos. El Parlamento Europeo iniciará el debate a principios de febrero, con una votación en pleno prevista para marzo, mientras que el Congreso brasileño prepara un proyecto de ley para su implementación. Las disposiciones sobre movilidad solo serán aplicables cuando todos los parlamentos del Mercosur y de la UE hayan depositado sus instrumentos de ratificación, por lo que los equipos de políticas de viaje deben seguir de cerca ambos calendarios legislativos.
Contexto más amplio. El acuerdo posiciona a Brasil como una plataforma para que las empresas europeas ingresen a Sudamérica y viceversa, con un potencial aumento del comercio bilateral de hasta 97.000 millones de euros anuales. La simplificación de la movilidad es clave para alcanzar estas cifras, convirtiendo este avance en uno de los más importantes para los planificadores de movilidad global en lo que va de 2026.
Fuente: VisaHQ Global Mobility News