
Las tablas de tarifas consulares publicadas el 5 de febrero de 2026 confirman que el Departamento de Estado de EE. UU. aumentará varias tarifas de procesamiento de visas de no inmigrante (NIV) a partir del 30 de mayo de 2026. El costo de la visa de visitante B-1/B-2, la más común, pasará de 160 a 185 dólares, mientras que las categorías de visas de trabajo basadas en peticiones —incluyendo H-1B, L-1, O, P, Q y R— subirán de 190 a 205 dólares. Las visas de comerciante/inversionista bajo tratado (E-1/E-2/E-3) tendrán el mayor incremento, de 205 a 315 dólares.
El Departamento de Estado explica que estas revisiones responden a un estudio de Costeo Basado en Actividades y representan el primer aumento generalizado en las tarifas NIV desde 2014. Dado que las operaciones consulares se financian con estas tarifas, el aumento se produce a pesar de las restricciones presupuestarias federales más amplias.
Para los presupuestos de movilidad, el momento es clave: las citas para entrevistas aseguradas y los recibos MRV pagados antes del 30 de mayo se mantendrán a las tarifas antiguas, siempre que los solicitantes se presenten en la fecha programada. Por ello, los gestores de viajes deberían acelerar la programación para pasantes de verano, empleados en rotación y clientes visitantes que aún necesiten el sello en su visa.
Las empresas que cubren visas para dependientes deben actualizar sus proyecciones de costos, especialmente en casos de traslados familiares numerosos donde se involucren múltiples visas B-2 o L-2. Los equipos de reclutamiento también podrían advertir a los candidatos que pagan de su bolsillo las entrevistas, una práctica común entre solicitantes H-1B en etapas iniciales, sobre el aumento de estos gastos.
La nueva regla de tarifas no afecta los recargos por reciprocidad en la emisión ni la tarifa separada de 105 dólares del ESTA para nacionales del Programa de Exención de Visa.
El Departamento de Estado explica que estas revisiones responden a un estudio de Costeo Basado en Actividades y representan el primer aumento generalizado en las tarifas NIV desde 2014. Dado que las operaciones consulares se financian con estas tarifas, el aumento se produce a pesar de las restricciones presupuestarias federales más amplias.
Para los presupuestos de movilidad, el momento es clave: las citas para entrevistas aseguradas y los recibos MRV pagados antes del 30 de mayo se mantendrán a las tarifas antiguas, siempre que los solicitantes se presenten en la fecha programada. Por ello, los gestores de viajes deberían acelerar la programación para pasantes de verano, empleados en rotación y clientes visitantes que aún necesiten el sello en su visa.
Las empresas que cubren visas para dependientes deben actualizar sus proyecciones de costos, especialmente en casos de traslados familiares numerosos donde se involucren múltiples visas B-2 o L-2. Los equipos de reclutamiento también podrían advertir a los candidatos que pagan de su bolsillo las entrevistas, una práctica común entre solicitantes H-1B en etapas iniciales, sobre el aumento de estos gastos.
La nueva regla de tarifas no afecta los recargos por reciprocidad en la emisión ni la tarifa separada de 105 dólares del ESTA para nacionales del Programa de Exención de Visa.
Fuente: Our Today