
La Oficina Nacional de Empleo de Bélgica (ONEM/RVA) confirmó el 13 de febrero que alrededor de 36,000 personas recibirán la próxima semana cartas digitales y postales informándoles que sus prestaciones por desempleo de primera fase finalizarán entre julio de 2026 y julio de 2027. Esta notificación masiva forma parte de una reforma del bienestar en varias etapas, diseñada para acortar la duración de las prestaciones y fomentar que los beneficiarios regresen al trabajo más pronto.
Por qué es importante para la movilidad global: los expatriados y trabajadores transfronterizos con permisos de residencia belgas suelen depender de las prestaciones por desempleo para cubrir los periodos entre asignaciones. Cuando cesan las prestaciones, los extranjeros afectados deben demostrar medios económicos suficientes para renovar su estatus de residencia, un requisito que, de no cumplirse, puede derivar en la cancelación del permiso e incluso en la expulsión.
La reforma llega en un momento en que Bélgica también endurece los canales de migración laboral en Flandes y otras regiones. Por ello, los responsables de movilidad deben supervisar a los empleados en periodo de preaviso o con contratos temporales. En caso de despidos planificados, las empresas deberían prever plazos más amplios para asegurar nuevos permisos o reasignar al personal antes de que finalicen las prestaciones.
Consejos prácticos incluyen: 1) asegurar que los empleados extranjeros se inscriban rápidamente en programas de apoyo para la búsqueda de empleo, que pueden extender las prestaciones; 2) explorar subsidios regionales para la reconversión profesional que se consideren ‘programas reconocidos’; y 3) actualizar los modelos de proyección de costes, ya que algunos paquetes de indemnización podrían tener que cubrir el seguro de salud privado una vez termine la cobertura de la seguridad social.
Los agentes sociales ya están presionando para obtener exenciones para sectores de alta movilidad como tecnología y academia, argumentando que el trabajo frecuente por contrato es parte esencial de las carreras internacionales. Por ahora, sin embargo, el calendario de eliminación gradual está fijado, y los primeros correos de advertencia llegarán a las bandejas de entrada el 14 de febrero.
Por qué es importante para la movilidad global: los expatriados y trabajadores transfronterizos con permisos de residencia belgas suelen depender de las prestaciones por desempleo para cubrir los periodos entre asignaciones. Cuando cesan las prestaciones, los extranjeros afectados deben demostrar medios económicos suficientes para renovar su estatus de residencia, un requisito que, de no cumplirse, puede derivar en la cancelación del permiso e incluso en la expulsión.
La reforma llega en un momento en que Bélgica también endurece los canales de migración laboral en Flandes y otras regiones. Por ello, los responsables de movilidad deben supervisar a los empleados en periodo de preaviso o con contratos temporales. En caso de despidos planificados, las empresas deberían prever plazos más amplios para asegurar nuevos permisos o reasignar al personal antes de que finalicen las prestaciones.
Consejos prácticos incluyen: 1) asegurar que los empleados extranjeros se inscriban rápidamente en programas de apoyo para la búsqueda de empleo, que pueden extender las prestaciones; 2) explorar subsidios regionales para la reconversión profesional que se consideren ‘programas reconocidos’; y 3) actualizar los modelos de proyección de costes, ya que algunos paquetes de indemnización podrían tener que cubrir el seguro de salud privado una vez termine la cobertura de la seguridad social.
Los agentes sociales ya están presionando para obtener exenciones para sectores de alta movilidad como tecnología y academia, argumentando que el trabajo frecuente por contrato es parte esencial de las carreras internacionales. Por ahora, sin embargo, el calendario de eliminación gradual está fijado, y los primeros correos de advertencia llegarán a las bandejas de entrada el 14 de febrero.
Fuente: The Brussels Times