
Gol Linhas Aéreas dio un paso audaz para captar la demanda de aficionados brasileños que viajarán a Estados Unidos para la Copa Mundial de la FIFA 2026. En un comunicado del 23 de abril, la compañía confirmó 345 vuelos adicionales entre el 3 de junio y el 9 de agosto, un aumento del 71 % en la oferta regular, sumando 158 mil asientos extra. Las ciudades clave son Miami (MIA) y Orlando (MCO), con refuerzo en el hub de Brasilia y rutas directas desde Fortaleza, Manaos y Belém.
Además de Florida, Gol estrenará el 8 de julio la ruta Río de Janeiro (GIG)–Nueva York (JFK), con tres vuelos semanales, recuperando las conexiones directas entre las dos capitales financieras. Así, la aerolínea reactiva su proyecto de vuelos de larga distancia iniciado antes de la pandemia.
Según el director comercial, la operación especial incluye el leasing de aviones Boeing 737-MAX con tanques suplementarios y acuerdos de code-share para distribución en Dallas, Chicago y Los Ángeles. Para las agencias de viajes corporativas, la noticia es un alivio: durante la Copa, las tarifas en aerolíneas estadounidenses ya están un 35 % más caras. Con la nueva capacidad, se espera estabilidad en los precios y más opciones de vuelos nocturnos que reducen días improductivos de trabajo.
Los programas corporativos de viajero frecuente podrán usar millas en estas frecuencias extras, aumentando el ahorro económico. La compañía también reforzará la oferta de “bloques” de asientos preasignados para grupos de incentivos y hospitalidad corporativa. Los departamentos de Recursos Humanos interesados deben reservar antes del 30 de abril para asegurar tarifas bloqueadas.
Los pasajeros provenientes de ciudades secundarias tendrán conexión protegida en Brasilia, con despacho de equipaje hasta el destino final. Con esta expansión de la red, Gol se posiciona como un actor relevante junto a Azul y LATAM en la carrera por el mercado transcontinental brasileño en un año de megaevento. La iniciativa también presiona a la ANAC para acelerar la asignación de slots y autorizaciones de vuelos chárter, un “test de estrés” para la infraestructura aeroportuaria brasileña justo antes del pico de vacaciones de julio.
Además de Florida, Gol estrenará el 8 de julio la ruta Río de Janeiro (GIG)–Nueva York (JFK), con tres vuelos semanales, recuperando las conexiones directas entre las dos capitales financieras. Así, la aerolínea reactiva su proyecto de vuelos de larga distancia iniciado antes de la pandemia.
Según el director comercial, la operación especial incluye el leasing de aviones Boeing 737-MAX con tanques suplementarios y acuerdos de code-share para distribución en Dallas, Chicago y Los Ángeles. Para las agencias de viajes corporativas, la noticia es un alivio: durante la Copa, las tarifas en aerolíneas estadounidenses ya están un 35 % más caras. Con la nueva capacidad, se espera estabilidad en los precios y más opciones de vuelos nocturnos que reducen días improductivos de trabajo.
Los programas corporativos de viajero frecuente podrán usar millas en estas frecuencias extras, aumentando el ahorro económico. La compañía también reforzará la oferta de “bloques” de asientos preasignados para grupos de incentivos y hospitalidad corporativa. Los departamentos de Recursos Humanos interesados deben reservar antes del 30 de abril para asegurar tarifas bloqueadas.
Los pasajeros provenientes de ciudades secundarias tendrán conexión protegida en Brasilia, con despacho de equipaje hasta el destino final. Con esta expansión de la red, Gol se posiciona como un actor relevante junto a Azul y LATAM en la carrera por el mercado transcontinental brasileño en un año de megaevento. La iniciativa también presiona a la ANAC para acelerar la asignación de slots y autorizaciones de vuelos chárter, un “test de estrés” para la infraestructura aeroportuaria brasileña justo antes del pico de vacaciones de julio.
Fuente: Panrotas