
Una inspección rutinaria de pasaportes en el Aeropuerto Internacional Juan Pablo II de Cracovia el 7 de mayo terminó con la detención de un pasajero jordano de 46 años que llegaba desde Lárnaca, Chipre. Las autoridades de la Guardia de Fronteras descubrieron que el viajero había excedido en 45 días su permiso previo de 90 días sin visa en el Espacio Schengen y no contaba con una visa nacional válida. Según el Artículo 14 del Código de Fronteras Schengen, los oficiales le negaron la entrada de inmediato y lo trasladaron a una sala segura mientras esperaba el próximo vuelo de regreso disponible. Además, podría enfrentar una prohibición de reingreso de varios años, sanción que se notifica automáticamente a otros países Schengen a través de la base de datos SIS II. Este incidente recuerda que las estancias prolongadas en Schengen, incluso si se cometieron en otro estado miembro, son detectables por los sistemas polacos una vez que se capturan los datos biométricos. Las empresas que envían viajeros de negocios a giras por varios países deben controlar cuidadosamente los días que pasan en la zona, especialmente desde que Polonia activó el Sistema de Entrada/Salida de la UE (EES) el mes pasado, lo que hace que las detecciones sean automáticas. La Guardia de Fronteras informó que en abril se registraron cuatro casos similares en Cracovia-Balice, frente a solo uno en el mismo mes del año pasado, lo que sugiere que la nueva base de datos biométrica ya está aumentando la eficacia en la aplicación de la ley.
Fuente: Onet.pl