
La última huelga general en Bélgica, organizada por las tres principales confederaciones sindicales del país, paralizó gran parte del sistema de transporte el martes 12 de mayo, pero su impacto siguió sintiéndose el 14 de mayo de 2026, cuando el World Socialist Web Site publicó un informe detallado tras la acción. Los líderes sindicales informaron que entre 40.000 y 70.000 personas marcharon por el centro de Bruselas para protestar contra las medidas de austeridad impulsadas por el gobierno de coalición de centro-derecha de Arizona. El transporte aéreo fue el más afectado: el Aeropuerto de Bruselas canceló todos los vuelos de salida y casi la mitad de los de llegada, mientras que el Aeropuerto de Charleroi suspendió por completo su programación de pasajeros. Las agencias de handling Aviapartner y Alyzia reportaron niveles de personal por debajo del 20 %, lo que obligó a aerolíneas como Brussels Airlines y Ryanair a reubicar aviones o reacomodar pasajeros a través de hubs extranjeros. El operador ferroviario belga SNCB redujo su horario a un “servicio mínimo” y la empresa de transporte público de Bruselas, STIB, operó con servicios mínimos en metro y tranvía, dejando a muchos viajeros varados y provocando un aumento de hasta el 70 % en las tarifas de taxi. Aunque la huelga de 24 horas terminó oficialmente durante la noche, las interrupciones residuales del 14 de mayo afectaron el flujo de carga y la rotación de tripulaciones. Los transitarios en la zona Brucargo del Aeropuerto de Bruselas reportaron retrasos de 24 a 36 horas en productos farmacéuticos críticos para el tiempo, una exportación clave de Bélgica, debido a la acumulación en los almacenes que no pudo despejarse rápidamente. Varias multinacionales activaron protocolos de teletrabajo y aplicaron cláusulas de “fuerza mayor” en contratos con proveedores. Para los equipos de movilidad y recursos humanos, este episodio subraya la necesidad de contar con planes de contingencia actualizados que incluyan cancelaciones de vuelos de última hora, rutas alternativas a través de aeropuertos vecinos (Amsterdam Schiphol y París CDG resultaron menos afectados) y alojamiento de emergencia para empleados desplazados. Las empresas también deberían revisar la legislación belga sobre “servicios mínimos”, que obliga a los operadores de transporte a presentar previsiones de personal 72 horas antes de una huelga, un margen que puede ayudar a los empleadores a redirigir a los viajeros de forma preventiva. Los sindicatos han amenazado con nuevas huelgas si no se retiran la indexación salarial y las reformas de pensiones, lo que sugiere que los cortes episódicos en el transporte podrían seguir siendo una constante en el panorama de los viajes de negocios en Bélgica durante 2026.
Fuente: World Socialist Web Site
Cómo puede ayudarte VisaHQ
VisaHQ simplifica el proceso de solicitud de visado para particulares y empresas. Consulta los requisitos de viaje vigentes, prepara la documentación necesaria y gestiona tu solicitud en línea a través del portal de VisaHQ para Bélgica.Más de Bélgica
Ver todo
La UE enfrenta críticas por planear recibir a funcionarios talibanes en Bruselas para negociar deportaciones
Huelga Nacional en Bélgica Paraliza Vuelos, Obliga a Desvíos y Reduce Capacidad en Aeropuertos de Bruselas y Charleroi