
Los agentes de inmigración chipriotas llevaron a cabo una operación coordinada durante la noche del 17 al 18 de mayo en todos los distritos, arrestando a 29 extranjeros de terceros países que se encontraban en la República sin un estatus de residencia válido. La policía informó que esta redada forma parte de un programa intensificado de repatriación que ya ha devuelto a 3.115 personas desde enero. Las autoridades señalan que las entradas irregulares disminuyeron a 576 entre enero y mediados de mayo, frente a las 730 del mismo período del año pasado, una caída que atribuyen a un mayor control en la Línea Verde y a una tramitación más rápida de las solicitudes de asilo. No se revelaron las nacionalidades de los detenidos, pero se espera que la mayoría enfrente procedimientos acelerados de expulsión bajo las normas de la UE sobre retorno voluntario o forzoso. Para los empleadores, esta ofensiva subraya la importancia de verificar que el personal no comunitario cuente con los permisos de trabajo o residencia chipriotas adecuados. Las empresas que empleen a migrantes sin estatus pueden enfrentarse a multas de hasta 20.000 euros por trabajador y a posibles responsabilidades penales en caso de reincidencia. Al mismo tiempo, el Ministerio del Interior busca equilibrar la aplicación de la ley con las necesidades del mercado laboral. En julio se ampliará un programa piloto que permite permisos estacionales para sectores con escasez de mano de obra — agricultura, hostelería y cuidado de personas mayores — ofreciendo a los empleadores cumplidores una vía legal para contratar a extranjeros de terceros países. Los asesores en movilidad deben estar atentos a nuevas redadas de alto perfil durante el verano, mientras Chipre intenta convencer a sus socios de la UE de que puede controlar sus fronteras, un requisito previo para obtener la aprobación definitiva de Schengen a finales de este año.
Fuente: Cyprus Mail