
Qantas ha confirmado que suspenderá indefinidamente su ruta directa entre Alice Springs y Melbourne a partir de finales de octubre de 2026, además de reducir sus vuelos entre Darwin y Singapur durante la temporada alta de turismo de noviembre a marzo. La aerolínea atribuye esta decisión a una combinación tóxica de baja demanda, altos precios del combustible y fuerte competencia regional. Según Markus Svensson, CEO de Qantas Domestic, incluso con la incorporación de un Airbus A220 nuevo y tarifas de ida desde 199 dólares australianos, no lograron alcanzar niveles de ocupación comercialmente sostenibles.
Este anuncio representa un golpe para las empresas del centro de Australia que dependen de conexiones directas con la capital de la costa este para personal fly-in-fly-out (FIFO), reuniones corporativas y grupos de incentivos. Danial Rochford, director ejecutivo de Tourism Central Australia, advirtió que “la calidad de vida y el acceso para visitantes se verán afectados”, mientras que analistas del Territorio del Norte estiman que reemplazar un vuelo directo por itinerarios con escalas puede añadir hasta tres horas y más de 350 dólares australianos por viaje redondo para viajeros de negocios.
Las empresas con operaciones en Darwin también están en alerta: desde finales de octubre hasta junio, Qantas pausará su servicio diario Darwin–Singapur, dejando como única opción durante todo el año la operación tres veces por semana de Singapore Airlines. Las compañías que gestionan talento o carga a través de Singapur deberán reprogramar sus vuelos vía Sídney, Brisbane o Perth, lo que aumentará el tiempo de tránsito y la complejidad de los programas de movilidad.
Qantas informa que los clientes afectados pueden cambiar de ruta sin cargos o solicitar reembolsos, pero los responsables de reubicaciones deberán ajustar las políticas de viaje y los presupuestos para el año fiscal 2026-27. Grupos gubernamentales e industriales instan a la aerolínea a reconsiderar la decisión, proponiendo posibles subsidios para la ruta o alianzas de marketing.
Mientras tanto, los gestores de movilidad deben informar al personal reubicado sobre conexiones alternativas, adaptar los modelos de viáticos para reflejar días de viaje más largos y monitorear si la frecuencia prometida por Qantas los sábados entre Alice Springs y Sídney cubre adecuadamente la demanda. Este episodio pone de manifiesto la vulnerabilidad de las rutas doméstico-internacionales con baja demanda y la importancia de incorporar redundancia en los planes de viaje corporativos.
Este anuncio representa un golpe para las empresas del centro de Australia que dependen de conexiones directas con la capital de la costa este para personal fly-in-fly-out (FIFO), reuniones corporativas y grupos de incentivos. Danial Rochford, director ejecutivo de Tourism Central Australia, advirtió que “la calidad de vida y el acceso para visitantes se verán afectados”, mientras que analistas del Territorio del Norte estiman que reemplazar un vuelo directo por itinerarios con escalas puede añadir hasta tres horas y más de 350 dólares australianos por viaje redondo para viajeros de negocios.
Las empresas con operaciones en Darwin también están en alerta: desde finales de octubre hasta junio, Qantas pausará su servicio diario Darwin–Singapur, dejando como única opción durante todo el año la operación tres veces por semana de Singapore Airlines. Las compañías que gestionan talento o carga a través de Singapur deberán reprogramar sus vuelos vía Sídney, Brisbane o Perth, lo que aumentará el tiempo de tránsito y la complejidad de los programas de movilidad.
Qantas informa que los clientes afectados pueden cambiar de ruta sin cargos o solicitar reembolsos, pero los responsables de reubicaciones deberán ajustar las políticas de viaje y los presupuestos para el año fiscal 2026-27. Grupos gubernamentales e industriales instan a la aerolínea a reconsiderar la decisión, proponiendo posibles subsidios para la ruta o alianzas de marketing.
Mientras tanto, los gestores de movilidad deben informar al personal reubicado sobre conexiones alternativas, adaptar los modelos de viáticos para reflejar días de viaje más largos y monitorear si la frecuencia prometida por Qantas los sábados entre Alice Springs y Sídney cubre adecuadamente la demanda. Este episodio pone de manifiesto la vulnerabilidad de las rutas doméstico-internacionales con baja demanda y la importancia de incorporar redundancia en los planes de viaje corporativos.
Fuente: ABC News