
Los jefes de Estado de la UE dedicaron los días 19 y 20 de junio a definir los contornos del Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034. La propuesta negociadora elaborada por la Presidencia del Consejo de Chipre sirvió como base para las discusiones y, a pesar de recortar el MFP global en un 2 %, mantuvo intacta la propuesta completa de la Comisión Europea de 30.600 millones de euros para el nuevo capítulo de ‘Migración y Gestión de Fronteras’. Los diplomáticos chipriotas defendieron que proteger este presupuesto era esencial para financiar las 10 leyes del Pacto sobre Migración y Asilo que entraron en vigor el 12 de junio. Este fondo reemplazará a los actuales instrumentos AMIF y BMVI, apoyando visados Schengen, recepción de solicitantes de asilo, biometría Eurodac, operaciones de retorno e infraestructuras en fronteras exteriores. Los equipos de viajes de negocios y movilidad corporativa deben tener en cuenta dos enmiendas emergentes del Parlamento: (1) una tasa de cofinanciación de la UE del 80 % para proyectos que faciliten la “migración legal e inclusión”, que podría incluir programas para nómadas digitales y atracción de talento; y (2) un límite del 5 % para gastos fuera de la UE, lo que hará que los proyectos de fortalecimiento de capacidades en terceros países sean más selectivos. Las negociaciones pasarán a Irlanda el 1 de julio, pero la propuesta chipriota marca un punto de referencia alto; cualquier recorte tardío deberá provenir de otras partidas. Por ello, las empresas que dependan de programas de facilitación de visados o proyectos de integración financiados por la UE deberían planificar sus presupuestos asumiendo que el nivel actual de apoyo europeo se mantendrá estable en la próxima década.