
El Servicio de Extranjería e Inmigración de Chipre (YAM) llevó a cabo una operación dirigida en el centro de Nicosia entre las 06:00 y las 12:00 del 24 de junio, controlando a 35 personas sospechosas de incumplir las normas de residencia. Siete extranjeros de terceros países fueron encontrados en situación irregular y fueron detenidos de inmediato. La policía informó que ya se han iniciado los procedimientos de repatriación, lo que refleja el impulso continuo del gobierno para aumentar las devoluciones de migrantes que han agotado las vías legales.
Estas detenciones se producen tras una serie de redadas realizadas esta primavera en Limassol y Larnaca, que resultaron en más de 100 deportaciones. Para los empleadores, esta operación es un recordatorio de que las autoridades están cruzando datos de inspecciones laborales con bases de datos migratorias. Las empresas que empleen a migrantes sin permisos válidos se enfrentan a multas de hasta 20.000 € por trabajador y posibles responsabilidades penales.
Los departamentos de recursos humanos deben verificar que todo el personal, especialmente los trabajadores temporales contratados con poca antelación, cuenten con tarjetas de residencia o visados de entrada vigentes. La operación también refleja la estrategia más amplia de Chipre bajo el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo: controles más rápidos, procedimientos fronterizos acelerados y devoluciones simplificadas.
Las empresas que patrocinen trabajadores de terceros países deben esperar controles más estrictos de documentos en la renovación y plazos más cortos para apelar extensiones rechazadas. Los equipos de movilidad global deben auditar los registros de empleados, asegurar la presentación oportuna de renovaciones y conservar copias de pasaportes, sellos de entrada y registros de seguridad social para demostrar diligencia en caso de inspecciones.
Estas detenciones se producen tras una serie de redadas realizadas esta primavera en Limassol y Larnaca, que resultaron en más de 100 deportaciones. Para los empleadores, esta operación es un recordatorio de que las autoridades están cruzando datos de inspecciones laborales con bases de datos migratorias. Las empresas que empleen a migrantes sin permisos válidos se enfrentan a multas de hasta 20.000 € por trabajador y posibles responsabilidades penales.
Los departamentos de recursos humanos deben verificar que todo el personal, especialmente los trabajadores temporales contratados con poca antelación, cuenten con tarjetas de residencia o visados de entrada vigentes. La operación también refleja la estrategia más amplia de Chipre bajo el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo: controles más rápidos, procedimientos fronterizos acelerados y devoluciones simplificadas.
Las empresas que patrocinen trabajadores de terceros países deben esperar controles más estrictos de documentos en la renovación y plazos más cortos para apelar extensiones rechazadas. Los equipos de movilidad global deben auditar los registros de empleados, asegurar la presentación oportuna de renovaciones y conservar copias de pasaportes, sellos de entrada y registros de seguridad social para demostrar diligencia en caso de inspecciones.
Fuente: Cyprus Mail