
El Comité Remigración y Reconquista, grupo de extrema derecha en Italia, anunció el 26 de junio que presentará 150,000 firmas certificadas—el triple del mínimo constitucional—para forzar un debate parlamentario sobre una iniciativa ciudadana que busca reformar el sistema migratorio del país. La entrega está programada para el 30 de junio en la Cámara de Diputados.
El proyecto de ley propone eliminar el actual mecanismo de cuotas ‘decreto flussi’, crear un Instituto de Remigración para facilitar el retorno de migrantes irregulares y confiscar los bienes de empresas que “se lucren con la inmigración ilegal”. También establecería un ‘Fondo para la Natalidad Italiana’, dar prioridad en vivienda a familias italianas y acelerar la residencia para extranjeros de ascendencia italiana. Las ONG que realicen operaciones de rescate en el mar enfrentarían una prohibición total.
Aunque el texto tiene pocas posibilidades de aprobarse en su forma actual, la iniciativa refleja la creciente presión pública sobre la coalición gobernante, que ya endureció las normas de asilo a principios de año, para adoptar medidas aún más restrictivas. Para los gestores de movilidad global, este episodio es un recordatorio de la volatilidad política en torno a las cuotas de permisos de trabajo: futuros decretos podrían implicar recortes más profundos o nuevos filtros por nacionalidad si el parlamento se inclina más hacia la derecha.
Se recomienda a los empleadores con grandes plantillas fuera de la UE acelerar las solicitudes de cuotas para 2026 y seguir de cerca el calendario parlamentario. Los asesores legales prevén que la presentación de firmas desencadene audiencias en comisiones tras el receso de verano, ofreciendo a los interesados una ventana estrecha para presionar por enmiendas que protejan canales migratorios clave para los negocios.
El proyecto de ley propone eliminar el actual mecanismo de cuotas ‘decreto flussi’, crear un Instituto de Remigración para facilitar el retorno de migrantes irregulares y confiscar los bienes de empresas que “se lucren con la inmigración ilegal”. También establecería un ‘Fondo para la Natalidad Italiana’, dar prioridad en vivienda a familias italianas y acelerar la residencia para extranjeros de ascendencia italiana. Las ONG que realicen operaciones de rescate en el mar enfrentarían una prohibición total.
Aunque el texto tiene pocas posibilidades de aprobarse en su forma actual, la iniciativa refleja la creciente presión pública sobre la coalición gobernante, que ya endureció las normas de asilo a principios de año, para adoptar medidas aún más restrictivas. Para los gestores de movilidad global, este episodio es un recordatorio de la volatilidad política en torno a las cuotas de permisos de trabajo: futuros decretos podrían implicar recortes más profundos o nuevos filtros por nacionalidad si el parlamento se inclina más hacia la derecha.
Se recomienda a los empleadores con grandes plantillas fuera de la UE acelerar las solicitudes de cuotas para 2026 y seguir de cerca el calendario parlamentario. Los asesores legales prevén que la presentación de firmas desencadene audiencias en comisiones tras el receso de verano, ofreciendo a los interesados una ventana estrecha para presionar por enmiendas que protejan canales migratorios clave para los negocios.
Fuente: Agenzia Stampa Italia