
En una redada realizada en la madrugada del 30 de junio, agentes de la división de la Guardia Fronteriza de Nadodrzański y de la Oficina Central de Investigación Policial (CBŚP) allanaron 14 apartamentos privados que operaban como ‘agencias’ en Baja Silesia, Silesia, Opole y Gran Polonia. Siete sospechosos —dos mujeres y cinco hombres de entre 37 y 52 años— fueron detenidos bajo cargos que van desde la trata de personas hasta la organización de prostitución. Los investigadores creen que el grupo reclutó hasta 100 mujeres, muchas provenientes de fuera de la UE, anunciándose en redes sociales y obligándolas a prestar servicios sexuales bajo condiciones de deuda. Se estima que la red generó casi un millón de zlotys en ingresos no declarados durante tres años. Se incautaron dinero en efectivo, narcóticos y vehículos valorados en 200,000 zlotys, mientras que los oficiales de inmigración iniciaron procedimientos de deportación contra varios trabajadores indocumentados encontrados en el lugar. Expertos en cumplimiento laboral señalan que esta operación es la primera gran prueba de la Ley de 2026 sobre las Condiciones para el Empleo de Extranjeros en Polonia, que amplía la responsabilidad corporativa por la explotación de terceros. Propietarios y operadores de plataformas que facilitaron conscientemente prostíbulos ilegales podrían enfrentar multas de hasta 500,000 zlotys una vez presentados los cargos. Las empresas que trasladen personal a Wrocław, Katowice o Poznań deben esperar un aumento en las inspecciones de contratos de arrendamiento y agencias de empleo temporal. El Ministerio de Familia y Política Social ya ha anunciado una línea directa para empleados que sospechen de coerción o fraude de visados, similar a la red FAIR de Alemania. La operación también revela la estrecha coordinación actual entre las fuerzas de seguridad polacas en el intercambio transfronterizo de datos: los analistas de CBŚP usaron coincidencias de Eurodac para rastrear solicitudes de asilo previas de algunas víctimas en España e Italia, evidenciando el avance de la UE hacia bases de datos integradas de movilidad y criminalidad.
Fuente: Polish Border Guard (KGSG)