
El Consejo de la Unión Europea activó el 10 de julio el Artículo 25a del Código de Visados contra Guinea, suspendiendo temporalmente varias facilidades debido a la falta de cooperación de Conakry para la repatriación de nacionales que permanecen más tiempo del permitido en la UE. Según informó el boletín Agence Europe el 11 de julio, esta medida implica que los países del espacio Schengen, incluida la República Checa, ya no podrán emitir visados de corta duración con múltiples entradas a ciudadanos guineanos y deberán ampliar los plazos de tramitación de 15 a 45 días. Además, diplomáticos y viajeros oficiales pierden la exención de tasas. Los consulados checos en Accra y Abuja, que cubren Guinea, confirmaron a asesores de inmigración empresarial que todas las solicitudes presentadas a partir del 15 de julio estarán sujetas a este régimen más estricto. Las empresas que reclutan talento francófono para plantas manufactureras checas deben prever plazos más largos; los visados exprés para visitas urgentes de mantenimiento se verán especialmente afectados. El uso de esta medida por parte de la UE se ha vuelto más frecuente: Somalia enfrentó sanciones similares en junio y Gambia en abril. Bruselas espera que este enfoque gradual convenza a los gobiernos socios de aceptar vuelos chárter financiados por la UE para deportados. Si mejora la cooperación, las facilidades podrán restablecerse tras una revisión anual. Para los empleadores checos, el consejo es claro: revisar las fuentes de talento en África Occidental, reservar citas con antelación y considerar modalidades de trabajo remoto hasta que se aprueben los documentos de entrada. Los titulares de pasaportes guineanos que ya se encuentren en Chequia con visados tipo C válidos no se ven afectados, pero las prórrogas o nuevas entradas estarán sujetas a las condiciones más estrictas.
Fuente: Agence Europe