
Tras una reunión del Comité del Gabinete para la Seguridad Nacional el 21 de julio, el Viceprimer Ministro y Ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, informó a los periodistas que el gobierno financiará tecnología avanzada antidrone para la Guardia Fronteriza polaca como parte de una mejora más amplia en la seguridad fronteriza. El anuncio se produce en medio de persistentes preocupaciones por amenazas híbridas a lo largo de los 418 km de frontera con Bielorrusia. Según el ministro, “esta semana nadie logró cruzar ilegalmente la frontera polaco-bielorrusa”, pero la captura por parte de Rusia de drones ucranianos plantea nuevos riesgos de provocaciones aéreas contra los miembros orientales de la OTAN. Para los gestores de movilidad, la inversión es un arma de doble filo. La mejora en la vigilancia y el equipo contra UAS debería reducir los tiempos de espera al automatizar los controles en pasos clave como Kuźnica y Terespol, aunque la fase de implementación podría provocar cierres intermitentes y controles vehiculares más rigurosos. Los proveedores logísticos ya están considerando tiempos adicionales de espera tras la instalación el año pasado de la barrera electrónica de 186 km. Kosiniak-Kamysz también reveló que Polonia presentará su candidatura para albergar el nuevo centro de construcción de oleoductos de la OTAN, una instalación de doble uso que podría fortalecer la seguridad energética civil y la movilidad militar. De tener éxito, el centro impulsaría la inversión en infraestructura en las regiones orientales y mejoraría la redundancia para los camiones cisterna que se desvíen por interrupciones en la frontera. Las empresas con rotación frecuente de personal a través de la frontera oriental deberían seguir de cerca los plazos de adquisición y mantener rutas alternativas de contingencia vía Lituania o Eslovaquia hasta que la tecnología esté plenamente operativa.
Fuente: Polska Agencja Prasowa (PAP)