
Datos turísticos publicados el 14 de septiembre por The NZ Today revelan que las llegadas desde Australia aumentaron un 145 % respecto a los niveles previos al Covid en agosto, convirtiendo a los australianos en el primer mercado que supera los volúmenes de 2019. Los analistas del sector atribuyen este repunte a la demanda acumulada de ocio, un dólar australiano fuerte y una mayor capacidad aérea, incluyendo nuevos vuelos de Jetstar y Qantas hacia Queenstown y Hamilton.
Estas cifras son clave para los planificadores de movilidad en ambos lados del Tasman. Nueva Zelanda depende de los visitantes australianos para casi el 40 % del gasto turístico entrante, mientras que las aerolíneas australianas necesitan las rutas neozelandesas para equilibrar las fluctuaciones de capacidad doméstica.
El turismo corporativo también está en alza: el Auckland Convention Bureau informa que las reservas de conferencias de empresas australianas crecieron un 12 % trimestre a trimestre. Este impulso podría influir en las políticas: fuentes en Wellington consideran acelerar la expansión de los e-Gates y ampliar las pruebas de preautorización para titulares de pasaportes australianos, con el fin de reducir los tiempos de espera en aeropuertos durante los picos vacacionales.
Estas medidas se complementarían con el proyecto de digitalización Australia Travel Declaration de Canberra, previsto para implementarse a nivel nacional en diciembre. Para las empresas que rotan personal entre ambos países, los datos indican una mayor demanda de asientos en eventos importantes y vacaciones escolares en 2027. Los compradores de viajes deberían asegurar sus plazas con acuerdos de compra anticipada y seguir de cerca las futuras ofertas de capacidad de Air New Zealand y Qantas antes del calendario de invierno en el hemisferio norte.
A largo plazo, los analistas señalan que la recuperación turística podría reavivar las demandas de un verdadero “mercado único de aviación”, que incluya el reconocimiento mutuo de los controles de seguridad, lo que podría reducir hasta 30 minutos los tiempos de tránsito para los viajeros frecuentes.
Estas cifras son clave para los planificadores de movilidad en ambos lados del Tasman. Nueva Zelanda depende de los visitantes australianos para casi el 40 % del gasto turístico entrante, mientras que las aerolíneas australianas necesitan las rutas neozelandesas para equilibrar las fluctuaciones de capacidad doméstica.
El turismo corporativo también está en alza: el Auckland Convention Bureau informa que las reservas de conferencias de empresas australianas crecieron un 12 % trimestre a trimestre. Este impulso podría influir en las políticas: fuentes en Wellington consideran acelerar la expansión de los e-Gates y ampliar las pruebas de preautorización para titulares de pasaportes australianos, con el fin de reducir los tiempos de espera en aeropuertos durante los picos vacacionales.
Estas medidas se complementarían con el proyecto de digitalización Australia Travel Declaration de Canberra, previsto para implementarse a nivel nacional en diciembre. Para las empresas que rotan personal entre ambos países, los datos indican una mayor demanda de asientos en eventos importantes y vacaciones escolares en 2027. Los compradores de viajes deberían asegurar sus plazas con acuerdos de compra anticipada y seguir de cerca las futuras ofertas de capacidad de Air New Zealand y Qantas antes del calendario de invierno en el hemisferio norte.
A largo plazo, los analistas señalan que la recuperación turística podría reavivar las demandas de un verdadero “mercado único de aviación”, que incluya el reconocimiento mutuo de los controles de seguridad, lo que podría reducir hasta 30 minutos los tiempos de tránsito para los viajeros frecuentes.
Fuente: The NZ Today