
La Fuerza Fronteriza Australiana (ABF) ha revelado que una empresa de transporte con sede en Brisbane ha pagado una multa de 158,400 dólares, la más alta jamás impuesta por la ABF en Queensland, por violar la Ley de Migración. Los investigadores encontraron a un trabajador no ciudadano ilegal sin visa y a otro empleado que incumplía las condiciones de su visa. El caso pone de manifiesto las sanciones más severas introducidas por la Ley de Enmienda de Migración (Fortalecimiento del Cumplimiento por Parte de los Empleadores) de 2024, que amplió los poderes de inspección in situ de la ABF y aumentó las multas máximas. El trabajador ilegal fue detenido y ya ha salido de Australia; las acciones contra el segundo individuo continúan. El comandante interino de la ABF, Tim Thorley, advirtió a los empleadores que las verificaciones a través del sistema gratuito Visa Entitlement Verification Online (VEVO) “no son opcionales”. Según la ley enmendada, los infractores reincidentes se arriesgan a ser nombrados públicamente como “empleadores prohibidos”, además de enfrentar litigios civiles y procesos penales. Para los equipos de movilidad corporativa, el mensaje es claro: auditar a los proveedores de mano de obra y subcontratistas, especialmente en logística, agricultura y hostelería, donde la contratación temporal es habitual. No verificar los derechos laborales ahora conlleva consecuencias reputacionales además de financieras, un factor que cada vez más juntas directivas y aseguradoras consideran en sus marcos de diligencia debida.
Fuente: Australian Border Force