
Con huelgas previstas en Italia, Reino Unido, España y Portugal, y con escasez de personal en Francia, los aeropuertos europeos se preparan para una quincena turbulenta. Un informe de Travel & Tour World publicado el 24 de diciembre detalla los principales puntos conflictivos y ofrece consejos para que las empresas suizas los incorporen en sus políticas de viaje.
Italia encabeza la lista de alertas: el personal de Swissport Italia en Milán Linate hará una huelga de 24 horas el 9 de enero, mientras que los controladores aéreos amenazan con paros intermitentes en Verona. En Reino Unido, los manipuladores de equipaje de Luton y la tripulación de cabina de Scandinavian Airlines en Heathrow tienen previstas huelgas para finales de diciembre. España mantiene su patrón de huelgas en tierra de miércoles a domingo, y los aeropuertos de Portugal enfrentan un cierre del 31 de diciembre al 1 de enero.
Para los viajeros suizos, las repercusiones pueden ser graves. Zúrich y Ginebra dependen de Milán, Barcelona y Madrid como hubs de conexión, lo que significa que las conexiones perdidas podrían dejar a los pasajeros varados mucho después de que termine la acción local. El artículo recomienda cinco estrategias preventivas: llegar dos horas antes de lo habitual; suscribirse a alertas push de las aerolíneas; tener alternativas en tren o autobús; reservar hoteles con cláusulas de cancelación flexibles; y llevar siempre a mano lo esencial en el equipaje de mano.
Los departamentos de recursos humanos suizos están incorporando estas pautas en las sesiones informativas previas al viaje y en plataformas de cuidado del empleado como International SOS. Algunas multinacionales incluso están probando un “día de margen por huelga”, pidiendo a sus empleados viajar un día antes para reuniones importantes en caso de que su primer vuelo sea cancelado.
Aunque se espera que la ola de conflictos laborales disminuya a mediados de enero, los analistas señalan que las negociaciones salariales en el sector aéreo europeo siguen siendo tensas. Se prevén brotes esporádicos a lo largo de 2026, especialmente con la implementación del nuevo sistema biométrico de entrada y salida de la UE, que alarga los tiempos de manejo en tierra y aumenta la presión laboral.
Italia encabeza la lista de alertas: el personal de Swissport Italia en Milán Linate hará una huelga de 24 horas el 9 de enero, mientras que los controladores aéreos amenazan con paros intermitentes en Verona. En Reino Unido, los manipuladores de equipaje de Luton y la tripulación de cabina de Scandinavian Airlines en Heathrow tienen previstas huelgas para finales de diciembre. España mantiene su patrón de huelgas en tierra de miércoles a domingo, y los aeropuertos de Portugal enfrentan un cierre del 31 de diciembre al 1 de enero.
Para los viajeros suizos, las repercusiones pueden ser graves. Zúrich y Ginebra dependen de Milán, Barcelona y Madrid como hubs de conexión, lo que significa que las conexiones perdidas podrían dejar a los pasajeros varados mucho después de que termine la acción local. El artículo recomienda cinco estrategias preventivas: llegar dos horas antes de lo habitual; suscribirse a alertas push de las aerolíneas; tener alternativas en tren o autobús; reservar hoteles con cláusulas de cancelación flexibles; y llevar siempre a mano lo esencial en el equipaje de mano.
Los departamentos de recursos humanos suizos están incorporando estas pautas en las sesiones informativas previas al viaje y en plataformas de cuidado del empleado como International SOS. Algunas multinacionales incluso están probando un “día de margen por huelga”, pidiendo a sus empleados viajar un día antes para reuniones importantes en caso de que su primer vuelo sea cancelado.
Aunque se espera que la ola de conflictos laborales disminuya a mediados de enero, los analistas señalan que las negociaciones salariales en el sector aéreo europeo siguen siendo tensas. Se prevén brotes esporádicos a lo largo de 2026, especialmente con la implementación del nuevo sistema biométrico de entrada y salida de la UE, que alarga los tiempos de manejo en tierra y aumenta la presión laboral.
Fuente: Travel & Tour World