
Un frente frío que azotó Austria el 6 y 7 de enero cubrió el Aeropuerto Internacional de Viena (VIE) de nieve, evidenciando las persistentes carencias de personal en los equipos de asistencia en pista. La firma de análisis aeronáutico Flightera registró que, a las 16:30 CET del 7 de enero, el 20 % de las salidas y el 8 % de las llegadas estaban retrasadas, con demoras promedio de 30 a 45 minutos. Solo dos plataformas de deshielo estaban operativas durante las mejoras en las operaciones invernales, generando un cuello de botella.
La aerolínea de bandera Austrian Airlines activó una política voluntaria de reprogramación para los billetes con fechas del 7 al 9 de enero, y varias compañías centroeuropeas advirtieron sobre conexiones ferroviarias perdidas. Viena es el principal punto de acceso para reuniones en Bratislava y Budapest, por lo que los retrasos pueden desencadenar problemas con los límites de estancia en el espacio Schengen si los viajeros deben prolongar sus viajes.
Los equipos de movilidad corporativa están recomendando al personal monitorear los paneles de salidas a través de aplicaciones y tener a mano herramientas para contar los días de estancia en Schengen. Cuando los retrasos acercan la estancia al límite de 90/180 días, los viajeros podrían necesitar presentar solicitudes rápidas de extensión, un servicio que los proveedores locales de inmigración aseguran pueden tramitar en 24 a 48 horas.
Las empresas de asistencia en tierra insisten en que las operaciones se normalizarán una vez que suban las temperaturas, lo cual se espera para el 9 de enero, pero este episodio pone de manifiesto las fragilidades persistentes en la dotación de personal del sector aeronáutico europeo.
La aerolínea de bandera Austrian Airlines activó una política voluntaria de reprogramación para los billetes con fechas del 7 al 9 de enero, y varias compañías centroeuropeas advirtieron sobre conexiones ferroviarias perdidas. Viena es el principal punto de acceso para reuniones en Bratislava y Budapest, por lo que los retrasos pueden desencadenar problemas con los límites de estancia en el espacio Schengen si los viajeros deben prolongar sus viajes.
Los equipos de movilidad corporativa están recomendando al personal monitorear los paneles de salidas a través de aplicaciones y tener a mano herramientas para contar los días de estancia en Schengen. Cuando los retrasos acercan la estancia al límite de 90/180 días, los viajeros podrían necesitar presentar solicitudes rápidas de extensión, un servicio que los proveedores locales de inmigración aseguran pueden tramitar en 24 a 48 horas.
Las empresas de asistencia en tierra insisten en que las operaciones se normalizarán una vez que suban las temperaturas, lo cual se espera para el 9 de enero, pero este episodio pone de manifiesto las fragilidades persistentes en la dotación de personal del sector aeronáutico europeo.
Fuente: VisaHQ