
El Aeropuerto Václav Havel de Praga cerró 2025 a solo tres puntos porcentuales de su récord histórico de pasajeros, con un total de 17.750.528 viajeros durante el año, lo que representa un aumento del 8,5 % respecto a 2024. La dirección atribuye este crecimiento a la completa recuperación postpandemia de las principales rutas europeas de negocios y a la expansión agresiva de las aerolíneas de bajo costo en sectores de ocio como Málaga, Faro y Bari. Reino Unido, Italia y España volvieron a ser los tres mercados nacionales más visitados, mientras que Newark se consolidó como el destino de larga distancia más concurrido.
Estas cifras son clave para los planificadores de movilidad corporativa, ya que Praga es la principal puerta de entrada para empleados internacionales y especialistas que viajan diariamente para los sectores en auge de ciencias de la vida y tecnología del país. La capacidad ha vuelto al 97 % de los niveles de 2019, lo que permite a las empresas contar nuevamente con frecuencias diarias a Londres, Frankfurt y Ámsterdam para viajes de negocios en el mismo día. En respuesta, el operador aeroportuario Letiště Praha confirmó que en marzo comenzará la construcción de la ampliación de la Terminal 2, con una inversión de 320 millones de euros, para evitar cuellos de botella en las horas punta de la mañana y la tarde.
Las aerolíneas ya apuestan por un crecimiento adicional: Lufthansa aumentará la capacidad de una de sus cuatro rotaciones diarias a Frankfurt con un Airbus A321 a partir del horario de verano, mientras que LOT Polish Airlines anunció un sexto vuelo diario a Varsovia para alimentar su hub transatlántico. Por su parte, el volumen de carga creció un 5 % interanual, reforzando el papel de Praga en la cadena de suministro de semiconductores de Europa Central.
Para los gestores de movilidad, la conclusión es doble: la disponibilidad de asientos en rutas intraeuropeas probablemente no será un problema en 2026, pero el crecimiento sostenido de dos dígitos podría presionar las oficinas de inmigración del aeropuerto. Las empresas deberían prever tiempos de margen en los planes de asignación hasta que la nueva terminal entre en funcionamiento en 2028.
Desde el punto de vista de la experiencia del viajero, el aeropuerto finalizará la instalación de los quioscos de última generación EES/ETIAS en las puertas de salida Schengen para junio, meses antes del cambio obligatorio en toda la UE. Se espera que el sistema reduzca los controles manuales de pasaportes para nacionales de terceros países a menos de 30 segundos, facilitando aún más el tránsito masivo entre Praga y otras capitales europeas.
Estas cifras son clave para los planificadores de movilidad corporativa, ya que Praga es la principal puerta de entrada para empleados internacionales y especialistas que viajan diariamente para los sectores en auge de ciencias de la vida y tecnología del país. La capacidad ha vuelto al 97 % de los niveles de 2019, lo que permite a las empresas contar nuevamente con frecuencias diarias a Londres, Frankfurt y Ámsterdam para viajes de negocios en el mismo día. En respuesta, el operador aeroportuario Letiště Praha confirmó que en marzo comenzará la construcción de la ampliación de la Terminal 2, con una inversión de 320 millones de euros, para evitar cuellos de botella en las horas punta de la mañana y la tarde.
Las aerolíneas ya apuestan por un crecimiento adicional: Lufthansa aumentará la capacidad de una de sus cuatro rotaciones diarias a Frankfurt con un Airbus A321 a partir del horario de verano, mientras que LOT Polish Airlines anunció un sexto vuelo diario a Varsovia para alimentar su hub transatlántico. Por su parte, el volumen de carga creció un 5 % interanual, reforzando el papel de Praga en la cadena de suministro de semiconductores de Europa Central.
Para los gestores de movilidad, la conclusión es doble: la disponibilidad de asientos en rutas intraeuropeas probablemente no será un problema en 2026, pero el crecimiento sostenido de dos dígitos podría presionar las oficinas de inmigración del aeropuerto. Las empresas deberían prever tiempos de margen en los planes de asignación hasta que la nueva terminal entre en funcionamiento en 2028.
Desde el punto de vista de la experiencia del viajero, el aeropuerto finalizará la instalación de los quioscos de última generación EES/ETIAS en las puertas de salida Schengen para junio, meses antes del cambio obligatorio en toda la UE. Se espera que el sistema reduzca los controles manuales de pasaportes para nacionales de terceros países a menos de 30 segundos, facilitando aún más el tránsito masivo entre Praga y otras capitales europeas.
Fuente: Prague Daily News