
Con la recuperación de los viajes internacionales a niveles previos a la pandemia, muchos brasileños están descubriendo que obtener un pasaporte nuevo ahora cuesta más. El 20 de febrero, el diario Estado de Minas, de Minas Gerais, publicó una tabla actualizada de tarifas emitida por la Policía Federal para 2026. El pasaporte estándar de 10 años se mantiene en R$ 257,25, pero las solicitudes con trámite urgente (‘urgência comprovada’) suben a R$ 334,42 y las reposiciones por segunda emisión pueden alcanzar R$ 514,50 una vez sumadas las multas. Aunque la tarifa base no ha cambiado respecto a 2025, los cargos adicionales han aumentado. El artículo señala que la entrega por mensajería, el seguimiento opcional por SMS y la comisión obligatoria por pago con boleto bancario suman juntos R$ 80, casi un 30 % más que el año pasado. Por lo tanto, las familias que renuevan varios pasaportes enfrentan un gasto considerablemente mayor. Para los gestores de movilidad, estos costos reajustados son importantes porque muchas empresas reembolsan los documentos de viaje a empleados asignados y viajeros frecuentes. Las previsiones presupuestarias deben incluir los mayores cargos adicionales y la posibilidad de que los empleados soliciten emisión urgente a medida que se acelera el ritmo de los viajes de negocios. Consejo práctico: las citas en São Paulo y Río de Janeiro siguen agotándose con cuatro a seis semanas de anticipación. Los empleadores deberían incentivar a su personal a iniciar el proceso de renovación al menos tres meses antes de la fecha de vencimiento para evitar pagar por servicios urgentes.
Fuente: Estado de Minas – Trends Desk