
El interés de los brasileños por las vías de residencia y ciudadanía en Europa está en auge, mientras Francia, Portugal y otros países de la UE endurecen los requisitos de idioma e integración. Tribuna do Sertão, con sede en São Paulo, informa que la consultora BFA Migratório registró un aumento del 40 % en las consultas de clientes durante las primeras semanas de 2026, atribuyendo este crecimiento a la incertidumbre regulatoria previa a la segunda vuelta presidencial en Portugal el 8 de febrero y al nuevo umbral B2 de francés para visas de larga duración en Francia. Según la socia Evânia França, los futuros emigrantes ahora buscan auditorías legales integrales previas a la presentación para evitar rechazos, ya que los consulados aplican un escrutinio más riguroso sobre los medios financieros y los certificados de idioma. La consultora también recibe una creciente demanda para recuperar doble ciudadanía (italiana y portuguesa) y para alternativas al Golden Visa en España y Grecia, tras el cierre del programa portugués para inversores inmobiliarios a finales de 2025. Esta tendencia tiene repercusiones para los empleadores brasileños. Los equipos de movilidad reportan un aumento en las propuestas de reubicación “remota desde Europa”, especialmente de talento tecnológico que desea establecerse en Lisboa, Oporto o París, manteniendo contratos brasileños. Las empresas deben evaluar los riesgos fiscales y de establecimiento permanente si el personal se traslada sin acuerdos formales de détachement. Puntos clave: auditar las políticas de trabajo remoto, verificar si es necesaria la inscripción en la seguridad social del país anfitrión en la UE y presupuestar la preparación para exámenes de idioma cuando se ofrezca patrocinio.
Fuente: Tribuna do Sertão