
Reunidos en Bruselas los días 5 y 6 de marzo, los ministros de Justicia y Asuntos Internos (JAI) de la UE debatieron una agenda intensa que afecta directamente a la política de movilidad de Polonia. Según el comunicado publicado el 6 de marzo por la Dirección General de Migración y Asuntos Internos de la Comisión Europea, los ministros se centraron en tres pilares: retornos voluntarios, el estado de Schengen y la preparación en materia de seguridad interna. La delegación polaca apoyó los planes para incentivar el retorno voluntario de migrantes irregulares, argumentando que la Guardia Fronteriza de Polonia dedica recursos desproporcionados a tramitar casos que finalmente terminan en decisiones de retorno. La delegación pidió la creación de una reserva europea de agentes de escolta y sistemas informáticos interoperables para la gestión de casos que agilicen las salidas, medidas que, de adoptarse, podrían liberar al personal local para que se concentre en expedientes de inmigración laboral. Sobre la gobernanza de Schengen, Polonia subrayó que el actual mosaico de controles fronterizos internos —varios de ellos que afectan a los trabajadores transfronterizos en las fronteras con Alemania y República Checa— debe ser temporal y estar basado en evidencias. El Consejo acordó revisar cada dos meses las reintroducciones individuales y publicar datos de impacto, una victoria para los exportadores polacos que transportan mercancías por carretera. En materia de seguridad, se debatió el futuro papel de Europol y la inminente implementación del Sistema de Entrada/Salida (EES) y ETIAS. Las autoridades polacas advirtieron que los pasos fronterizos con Ucrania necesitarán quioscos adicionales y mejoras en la conectividad para capturar datos biométricos sin afectar el flujo de camiones y convoyes humanitarios. Para los empleadores, la conclusión clave es que las reformas en la aplicación de retornos y el intercambio de datos en Schengen avanzan de forma paralela. Aunque los controles más estrictos puedan ralentizar inicialmente el tráfico transfronterizo, en teoría deberían garantizar un procesamiento más predecible para los viajeros cumplidores una vez que los sistemas estén plenamente operativos.