
El primer ministro de Australia Occidental, Roger Cook, ha instado a los viajeros a pensarlo dos veces antes de dirigirse al norte durante el largo fin de semana de Semana Santa, tras el paso del ciclón Narelle, que ha dejado carreteras inundadas y varias localidades —incluidos destinos turísticos como Exmouth y Coral Bay— aisladas. En declaraciones desde Carnarvon el 31 de marzo de 2026, Cook señaló que el Departamento de Servicios de Incendios y Emergencias (DFES) recomienda "reconsiderar todos los desplazamientos" hasta que se completen las evaluaciones de daños.
Los operadores turísticos reportan cientos de cancelaciones que superan los cientos de miles de dólares, lo que genera temor de perder una temporada clave para la región. Las empresas de ecoturismo en Coral Bay alertan sobre limitaciones en el suministro de combustible y alimentos, y algunos alojamientos podrían permanecer cerrados durante semanas mientras se tramitan los reclamos de seguros.
Para las compañías que gestionan turnos de entrada y salida en las minas de Pilbara, estas advertencias implican revisar los horarios de los autobuses chárter y posiblemente desviar rutas a través de Broome o Geraldton. Las aseguradoras recuerdan a los asegurados que intentar transitar por carreteras oficialmente cerradas podría anular la cobertura.
Las empresas de logística han activado planes de contingencia, utilizando barcazas costeras para transportar productos perecederos a las comunidades aisladas. El DFES espera que algunas autopistas reabran en un plazo de siete días, aunque advierte que nuevas tormentas podrían retrasar las reparaciones.
Se recomienda a los viajeros que decidan continuar su viaje estar atentos a las alertas de emergencia, llevar teléfonos satelitales fuera del alcance de la red 4G y registrar sus itinerarios en las comisarías locales.
Los operadores turísticos reportan cientos de cancelaciones que superan los cientos de miles de dólares, lo que genera temor de perder una temporada clave para la región. Las empresas de ecoturismo en Coral Bay alertan sobre limitaciones en el suministro de combustible y alimentos, y algunos alojamientos podrían permanecer cerrados durante semanas mientras se tramitan los reclamos de seguros.
Para las compañías que gestionan turnos de entrada y salida en las minas de Pilbara, estas advertencias implican revisar los horarios de los autobuses chárter y posiblemente desviar rutas a través de Broome o Geraldton. Las aseguradoras recuerdan a los asegurados que intentar transitar por carreteras oficialmente cerradas podría anular la cobertura.
Las empresas de logística han activado planes de contingencia, utilizando barcazas costeras para transportar productos perecederos a las comunidades aisladas. El DFES espera que algunas autopistas reabran en un plazo de siete días, aunque advierte que nuevas tormentas podrían retrasar las reparaciones.
Se recomienda a los viajeros que decidan continuar su viaje estar atentos a las alertas de emergencia, llevar teléfonos satelitales fuera del alcance de la red 4G y registrar sus itinerarios en las comisarías locales.
Fuente: PerthNow