
Nuevos informes de analistas en tecnología de quioscos revelan que los módulos clave del software que operan los quioscos del Sistema de Entrada/Salida de Francia siguen siendo inestables, lo que genera el temor de largas filas y procedimientos manuales cuando el sistema se vuelva obligatorio el 10 de abril. Eurostar, Eurotunnel y el Puerto de Calais han solicitado a la Policía de Fronteras personal de contingencia en caso de fallos en las pantallas táctiles. Las autoridades trabajan contrarreloj para actualizar más de 100 sitios, pero los proveedores advierten que persisten problemas en la integración de datos biométricos, especialmente en la sincronización de las inscripciones en los quioscos con la base de datos central de EU-LISA.
Si Francia no cumple con el plazo, esto podría retrasar el programa independiente de autorización de viaje ETIAS, previsto para finales de 2026, ya que ambos sistemas comparten infraestructura clave. Para las empresas, la mayor preocupación es la incertidumbre. Algunas han congelado los viajes de negocios no esenciales durante la semana posterior al lanzamiento, temiendo que la captura biométrica inicial añada más de 30 minutos por viajero. Otras están capacitando a sus empleados para usar el sistema de puertas automáticas PARAFE donde esté disponible. Los proveedores de movilidad promocionan paneles de control de cumplimiento que alertan sobre empleados cuyos datos de pasaporte no se cargaron correctamente en el primer intento.
Las autoridades fronterizas aseguran contar con “procedimientos de respaldo sólidos”, pero grupos de consumidores recuerdan que el caos durante el fin de semana de Pascua en 2025 le costó millones en compensaciones a las aerolíneas. Ahora, todas las miradas están puestas en las pruebas finales “silver-run” programadas para el 9 de abril; una luz verde permitiría seguir adelante con el lanzamiento, mientras que cualquier señal de alerta podría llevar a Francia a unirse a España y Bélgica en solicitar formalmente a Bruselas un aplazamiento.
Si Francia no cumple con el plazo, esto podría retrasar el programa independiente de autorización de viaje ETIAS, previsto para finales de 2026, ya que ambos sistemas comparten infraestructura clave. Para las empresas, la mayor preocupación es la incertidumbre. Algunas han congelado los viajes de negocios no esenciales durante la semana posterior al lanzamiento, temiendo que la captura biométrica inicial añada más de 30 minutos por viajero. Otras están capacitando a sus empleados para usar el sistema de puertas automáticas PARAFE donde esté disponible. Los proveedores de movilidad promocionan paneles de control de cumplimiento que alertan sobre empleados cuyos datos de pasaporte no se cargaron correctamente en el primer intento.
Las autoridades fronterizas aseguran contar con “procedimientos de respaldo sólidos”, pero grupos de consumidores recuerdan que el caos durante el fin de semana de Pascua en 2025 le costó millones en compensaciones a las aerolíneas. Ahora, todas las miradas están puestas en las pruebas finales “silver-run” programadas para el 9 de abril; una luz verde permitiría seguir adelante con el lanzamiento, mientras que cualquier señal de alerta podría llevar a Francia a unirse a España y Bélgica en solicitar formalmente a Bruselas un aplazamiento.
Fuente: Kiosk Marketplace