
Los turistas británicos tendrán un inicio más ágil en sus vacaciones en Grecia esta temporada, tras la confirmación de Atenas de que los titulares de pasaportes del Reino Unido **ya no deberán entregar huellas dactilares ni imágenes faciales al llegar**. En un comunicado emitido el 20 de abril, el gobierno griego indicó que, a pesar del Sistema de Entrada/Salida (EES) obligatorio en toda la UE desde el 10 de abril, “los titulares de pasaportes británicos están exentos del registro biométrico en los puntos fronterizos griegos”.
Esta decisión es muy relevante para los viajeros británicos, tanto de ocio como de negocios. Desde la puesta en marcha del EES, aeropuertos desde Madrid hasta Milán han reportado colas de hasta tres horas mientras los no comunitarios completan su inscripción biométrica por primera vez. Grecia recibe casi cinco millones de visitantes británicos al año y las autoridades temían que atascos similares en julio y agosto pusieran en riesgo su sector turístico, que genera 20.000 millones de euros.
Al volver al procedimiento simple de sellar el pasaporte, los agentes fronterizos pueden tramitar a los pasajeros en unos 15 segundos, una fracción del tiempo que requiere la captura completa del EES. La ministra de Turismo, Olga Kefalogianni, calificó la medida como una “política pragmática y centrada en el visitante” que mantendrá la competitividad del país.
Las agencias de viajes recibieron la noticia con entusiasmo: Jet2 añadió inmediatamente capacidad extra en vuelos chárter a Creta y Rodas, mientras que ABTA instó a otros destinos mediterráneos a “observar y aprender”. Analistas del sector señalan que España y Portugal, que también dependen en gran medida del turismo británico, podrían considerar exenciones similares si persisten las congestiones en los aeropuertos.
Para las empresas británicas, la exención elimina un riesgo de viaje no previsto. Los responsables de movilidad corporativa habían advertido que los retrasos biométricos podrían obligar a costosos cambios de agenda y a perder reuniones con clientes. Por tanto, la medida unilateral de Grecia ofrece un modelo para equilibrar los objetivos de seguridad de la UE con las realidades operativas del turismo masivo y el comercio internacional.
Los viajeros deben recordar que la exención solo aplica **en Grecia**; el registro en el EES sigue siendo obligatorio en la mayoría de los demás puntos de entrada Schengen. Además, deben respetar el límite de estancia de 90 días en un período de 180 y asegurarse de que sus pasaportes tengan una validez mínima de tres meses tras la salida.
Esta decisión es muy relevante para los viajeros británicos, tanto de ocio como de negocios. Desde la puesta en marcha del EES, aeropuertos desde Madrid hasta Milán han reportado colas de hasta tres horas mientras los no comunitarios completan su inscripción biométrica por primera vez. Grecia recibe casi cinco millones de visitantes británicos al año y las autoridades temían que atascos similares en julio y agosto pusieran en riesgo su sector turístico, que genera 20.000 millones de euros.
Al volver al procedimiento simple de sellar el pasaporte, los agentes fronterizos pueden tramitar a los pasajeros en unos 15 segundos, una fracción del tiempo que requiere la captura completa del EES. La ministra de Turismo, Olga Kefalogianni, calificó la medida como una “política pragmática y centrada en el visitante” que mantendrá la competitividad del país.
Las agencias de viajes recibieron la noticia con entusiasmo: Jet2 añadió inmediatamente capacidad extra en vuelos chárter a Creta y Rodas, mientras que ABTA instó a otros destinos mediterráneos a “observar y aprender”. Analistas del sector señalan que España y Portugal, que también dependen en gran medida del turismo británico, podrían considerar exenciones similares si persisten las congestiones en los aeropuertos.
Para las empresas británicas, la exención elimina un riesgo de viaje no previsto. Los responsables de movilidad corporativa habían advertido que los retrasos biométricos podrían obligar a costosos cambios de agenda y a perder reuniones con clientes. Por tanto, la medida unilateral de Grecia ofrece un modelo para equilibrar los objetivos de seguridad de la UE con las realidades operativas del turismo masivo y el comercio internacional.
Los viajeros deben recordar que la exención solo aplica **en Grecia**; el registro en el EES sigue siendo obligatorio en la mayoría de los demás puntos de entrada Schengen. Además, deben respetar el límite de estancia de 90 días en un período de 180 y asegurarse de que sus pasaportes tengan una validez mínima de tres meses tras la salida.
Fuente: Greece Is