
La isla de Capri ha implementado una ordenanza municipal que prohíbe a vendedores ambulantes, promotores turísticos y comerciantes acercarse a los transeúntes con ofertas de venta “persistentes o invasivas”. La norma, firmada por la alcaldesa Marina Ciriello y vigente de inmediato, establece multas de entre 25 y 500 euros para particulares, y hasta 2.000 euros para negocios reincidentes. Los estrechos callejones de Capri reciben habitualmente más de 50.000 visitantes diarios en temporada alta, diez veces la población residente, generando un verdadero carnaval de vendedores compitiendo por los euros de los turistas. Las autoridades locales explican que la prohibición busca reducir el “acoso comercial”, aliviar la congestión peatonal y alinear la imagen de esta isla exclusiva con las marcas de lujo que predominan en su oferta comercial. Desde una perspectiva global de movilidad, esta medida refleja una tendencia italiana hacia un turismo de “calidad sobre cantidad”. La tarifa de entrada para visitantes de un día en Venecia, los límites a grupos turísticos en Florencia y la entrada con ticket a la Fontana di Trevi en Roma buscan controlar el exceso de visitantes; la particularidad de Capri es mejorar, en lugar de restringir, el acceso de turistas al facilitar una experiencia más fluida. Los viajeros de negocios que reciban clientes en Capri, o los equipos de reubicación que busquen alojamiento temporal, deben tener en cuenta que la ordenanza es aplicada por la policía local y se extiende a todos los espacios públicos, incluidos los puertos y la famosa Piazzetta. Las políticas corporativas para la atención a clientes deben asegurarse de informar a terceros proveedores (como operadores turísticos) sobre las nuevas normas de conducta para evitar multas que podrían ser repercutidas. Por su parte, hoteleros y restaurantes deberán redirigir sus inversiones de marketing desde la promoción en la calle hacia canales digitales. Los primeros en adaptarse ya están experimentando con reservas por franjas horarias y promociones geolocalizadas dentro de aplicaciones para captar el gasto de los visitantes en este nuevo marco regulatorio.
Fuente: Parade