
El análisis del 27 de abril de Adept Traveler destaca un cambio importante en las recomendaciones del gobierno australiano: ahora se aconseja a los viajeros evitar no solo visitar, sino también *transitar* por los Emiratos Árabes Unidos, debido a la inestabilidad en la seguridad regional. Esta modificación implica que los pasajeros que simplemente hagan escala en el Aeropuerto Internacional de Dubái (DXB) o en el Aeropuerto Internacional Zayed (AUH) podrían perder la validez de su seguro o enfrentarse a cancelaciones de ruta con poca antelación.
La advertencia eleva los riesgos operativos para miles de empresas que habitualmente reservan vuelos Australia–Europa o Australia–África vía Dubái. Las aerolíneas pueden seguir operando mientras el espacio aéreo de los EAU permanezca abierto, pero un cierre repentino dejaría a los pasajeros con billetes conectados a medio camino y a quienes viajan con billetes separados completamente varados.
Los consultores en riesgos de viaje recomiendan que los itinerarios con conexiones en DXB o AUH sean revisados automáticamente, de forma similar a los controles existentes para escalas de alto riesgo como Caracas o Jartum. La mejor práctica es aplicar un estricto “test de máxima alerta”: si *cualquier* gobierno involucrado en el viaje (país de origen, destino o tránsito) emite una alerta de no viajar, la ruta debe ser rechazada o escalada para aprobación ejecutiva.
Los equipos de compras ya están calculando costos adicionales: rutas alternativas que eviten el Golfo pueden incrementar entre 300 y 550 dólares estadounidenses por billete y añadir hasta ocho horas al tiempo de viaje. Sin embargo, la alternativa —empleados varados sin seguro— implica un riesgo legal y reputacional mucho mayor.
Las multinacionales con operaciones clave en Medio Oriente están tomando precauciones reservando por adelantado rutas alternativas vía Mascate y Yeda, además de bloquear inventario hotelero cerca de esos aeropuertos. Los departamentos de Recursos Humanos también advierten que los trabajadores desplazados que regresen a Australia para descanso y recuperación podrían no poder volar de regreso vía Dubái, lo que podría generar retrasos que afecten los límites de Emiratización o residencia fiscal.
Se esperan ajustes en las políticas y un control más estricto en la aprobación previa de todas las escalas en el Golfo durante la próxima semana.
La advertencia eleva los riesgos operativos para miles de empresas que habitualmente reservan vuelos Australia–Europa o Australia–África vía Dubái. Las aerolíneas pueden seguir operando mientras el espacio aéreo de los EAU permanezca abierto, pero un cierre repentino dejaría a los pasajeros con billetes conectados a medio camino y a quienes viajan con billetes separados completamente varados.
Los consultores en riesgos de viaje recomiendan que los itinerarios con conexiones en DXB o AUH sean revisados automáticamente, de forma similar a los controles existentes para escalas de alto riesgo como Caracas o Jartum. La mejor práctica es aplicar un estricto “test de máxima alerta”: si *cualquier* gobierno involucrado en el viaje (país de origen, destino o tránsito) emite una alerta de no viajar, la ruta debe ser rechazada o escalada para aprobación ejecutiva.
Los equipos de compras ya están calculando costos adicionales: rutas alternativas que eviten el Golfo pueden incrementar entre 300 y 550 dólares estadounidenses por billete y añadir hasta ocho horas al tiempo de viaje. Sin embargo, la alternativa —empleados varados sin seguro— implica un riesgo legal y reputacional mucho mayor.
Las multinacionales con operaciones clave en Medio Oriente están tomando precauciones reservando por adelantado rutas alternativas vía Mascate y Yeda, además de bloquear inventario hotelero cerca de esos aeropuertos. Los departamentos de Recursos Humanos también advierten que los trabajadores desplazados que regresen a Australia para descanso y recuperación podrían no poder volar de regreso vía Dubái, lo que podría generar retrasos que afecten los límites de Emiratización o residencia fiscal.
Se esperan ajustes en las políticas y un control más estricto en la aprobación previa de todas las escalas en el Golfo durante la próxima semana.
Fuente: Adept Traveler