
Las autoridades de inmigración de Chipre intensificaron su operativo durante el fin de semana, arrestando a 29 extranjeros de terceros países que se encontraban viviendo ilegalmente en la República durante operaciones simultáneas en todos los distritos la noche del 17 de mayo. Según un comunicado policial, escuadrones especializados en inmigración, apoyados por las comisarías locales, realizaron inspecciones domiciliarias, controles en carreteras y verificaciones de documentos en lugares de trabajo y locales de entretenimiento. Los detenidos fueron trasladados al centro de expulsión de Menoyia, a la espera de su deportación o del proceso de retorno voluntario.
Esta redada forma parte de una estrategia más amplia lanzada en enero de 2026, que combina una mayor acción policial con incentivos para la salida voluntaria. Datos del Ministerio del Interior muestran que 3,115 migrantes indocumentados ya han salido de Chipre este año, un aumento del 42 % respecto al mismo período de 2025, gracias a vuelos de retorno financiados por la UE y a un servicio simplificado para la emisión de documentos de viaje en las embajadas de los principales países de origen.
Las autoridades señalan que esta ofensiva coincide con una caída del 21 % en nuevas llegadas irregulares, muchas de las cuales ingresaban anteriormente a través de la Línea Verde patrullada por la ONU tras volar sin visa al norte de Chipre. Para los empleadores, el mensaje es claro: las irregularidades en la renovación de permisos de trabajo o las estancias prolongadas con visa de estudiante están siendo sancionadas de inmediato. Inspectores laborales que acompañaron a la policía revisaron diez obras de construcción y dos centros de reparto de alimentos durante la operación, imponiendo ocho multas en el acto por empleo ilegal.
Abogados especializados en inmigración reportan que los rechazos de permisos de residencia cada vez van seguidos de períodos de gracia más cortos y luego órdenes de expulsión, dejando poco margen para apelaciones mientras los migrantes permanecen en el país. Por ello, las multinacionales con empleados asignados en Chipre están revisando sus procesos internos, especialmente para los familiares acompañantes, cuyos permisos de dependientes suelen expirar en fechas distintas. Se recomienda a los departamentos de recursos humanos programar viajes de salida y reingreso con suficiente antelación a la expiración del permiso y conservar comprobantes de pago de seguridad social; los auditores señalan que la falta de recibos de sueldo es una causa común para la revocación del estatus.
El gobierno defiende esta postura más estricta como necesaria para restaurar la confianza pública antes de las negociaciones de adhesión a Schengen, argumentando que una aplicación visible disuade a los traficantes y alinea a Chipre con los estándares de retorno de la UE. Sin embargo, grupos de derechos humanos advierten que las expulsiones rápidas pueden vulnerar las garantías procesales de los migrantes. En el parlamento está pendiente un proyecto de ley para acortar los plazos de apelación en detenciones, que podría ser votado antes del receso de verano.
Esta redada forma parte de una estrategia más amplia lanzada en enero de 2026, que combina una mayor acción policial con incentivos para la salida voluntaria. Datos del Ministerio del Interior muestran que 3,115 migrantes indocumentados ya han salido de Chipre este año, un aumento del 42 % respecto al mismo período de 2025, gracias a vuelos de retorno financiados por la UE y a un servicio simplificado para la emisión de documentos de viaje en las embajadas de los principales países de origen.
Las autoridades señalan que esta ofensiva coincide con una caída del 21 % en nuevas llegadas irregulares, muchas de las cuales ingresaban anteriormente a través de la Línea Verde patrullada por la ONU tras volar sin visa al norte de Chipre. Para los empleadores, el mensaje es claro: las irregularidades en la renovación de permisos de trabajo o las estancias prolongadas con visa de estudiante están siendo sancionadas de inmediato. Inspectores laborales que acompañaron a la policía revisaron diez obras de construcción y dos centros de reparto de alimentos durante la operación, imponiendo ocho multas en el acto por empleo ilegal.
Abogados especializados en inmigración reportan que los rechazos de permisos de residencia cada vez van seguidos de períodos de gracia más cortos y luego órdenes de expulsión, dejando poco margen para apelaciones mientras los migrantes permanecen en el país. Por ello, las multinacionales con empleados asignados en Chipre están revisando sus procesos internos, especialmente para los familiares acompañantes, cuyos permisos de dependientes suelen expirar en fechas distintas. Se recomienda a los departamentos de recursos humanos programar viajes de salida y reingreso con suficiente antelación a la expiración del permiso y conservar comprobantes de pago de seguridad social; los auditores señalan que la falta de recibos de sueldo es una causa común para la revocación del estatus.
El gobierno defiende esta postura más estricta como necesaria para restaurar la confianza pública antes de las negociaciones de adhesión a Schengen, argumentando que una aplicación visible disuade a los traficantes y alinea a Chipre con los estándares de retorno de la UE. Sin embargo, grupos de derechos humanos advierten que las expulsiones rápidas pueden vulnerar las garantías procesales de los migrantes. En el parlamento está pendiente un proyecto de ley para acortar los plazos de apelación en detenciones, que podría ser votado antes del receso de verano.
Fuente: Cyprus Mail