
Nuevos datos publicados el 26 de mayo de 2026 revelan que los ciudadanos chinos se han convertido en el grupo más numeroso de trabajadores extranjeros que ingresan a Brasil, con un promedio de 1,050 llegadas autorizadas por mes desde mediados de 2025. Las cifras, recopiladas a partir de la emisión de permisos de trabajo del Ministerio de Justicia, indican que los ciudadanos chinos representan ahora el 38 % de todas las visas laborales otorgadas en 2026. La mayoría de estas contrataciones están vinculadas al aumento de la inversión china en la industria pesada y la infraestructura. Solo el complejo de vehículos eléctricos de BYD en Bahía ha importado a más de 600 ingenieros y técnicos de línea durante la instalación de la planta. Flujos similares se observan en la construcción de puertos en Espírito Santo y en proyectos de líneas de transmisión en Pará. Abogados laborales señalan que las empresas están utilizando la visa temporal ‘VITEM-V’ para asistencia técnica, que puede tramitarse completamente en línea en 15 días, un cambio procedimental implementado en enero de 2025. Una vez en Brasil, los trabajadores convierten esta visa en un permiso de residencia de dos años sin necesidad de salir del país, lo que reduce aún más los tiempos muertos en el desarrollo de proyectos. Esta tendencia tiene implicaciones políticas: los sindicatos temen una compresión salarial, mientras que los gobiernos estatales valoran la transferencia tecnológica. Desde la perspectiva de la movilidad global, los departamentos de recursos humanos deben vigilar los límites de cupos por proyecto y asegurarse de presentar los planes de capacitación obligatorios para el personal local ante el Ministerio de Trabajo para evitar sanciones.