
En un paquete de nueve dictámenes emitidos el 2 de junio, la Comisión Europea instó formalmente a Austria, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, Eslovenia y Suecia a eliminar los controles fronterizos internos que mantienen desde hace más de ocho años dentro del espacio Schengen sin pasaportes. Aunque Bélgica no realiza actualmente controles internos propios, la Comisión destacó que los controles en países vecinos generan costos económicos para los transportistas belgas, los trabajadores transfronterizos y los visitantes internacionales que transitan por Bruselas.
El mensaje de la Comisión es que la nueva arquitectura de fronteras exteriores —el Sistema de Entrada/Salida (EES) basado en biometría, que entró en vigor en abril, y el próximo Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS)— proporciona a los estados miembros herramientas más eficaces para gestionar las amenazas de seguridad sin necesidad de controles fronterizos rutinarios. Recomienda sustituir las inspecciones sistemáticas por patrullas móviles, seguimiento de vehículos y el intercambio de datos en tiempo real entre las fuerzas nacionales.
Para las empresas belgas, este anuncio es relevante. Las asociaciones de transporte estiman que las colas en las fronteras alemana y francesa cuestan al sector logístico belga 32 millones de euros anuales en horas de conductor perdidas. Las empresas tecnológicas que prestan servicios a las instituciones de la UE en Bruselas también han denunciado que el personal pierde días de validez de sus permisos de residencia mientras quedan atrapados en el tráfico fronterizo, un factor que puede generar solicitudes adicionales de permisos únicos.
La Comisión revisará los avances nuevamente en septiembre y ha insinuado que podría iniciar procedimientos de infracción si los nueve países no presentan planes para eliminar estos controles. Las empresas belgas que transportan mercancías o personal a través de estas fronteras deberían documentar los retrasos actuales para ayudar a cuantificar posibles reclamaciones en caso de que acciones legales deriven en esquemas de compensación.
El mensaje de la Comisión es que la nueva arquitectura de fronteras exteriores —el Sistema de Entrada/Salida (EES) basado en biometría, que entró en vigor en abril, y el próximo Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS)— proporciona a los estados miembros herramientas más eficaces para gestionar las amenazas de seguridad sin necesidad de controles fronterizos rutinarios. Recomienda sustituir las inspecciones sistemáticas por patrullas móviles, seguimiento de vehículos y el intercambio de datos en tiempo real entre las fuerzas nacionales.
Para las empresas belgas, este anuncio es relevante. Las asociaciones de transporte estiman que las colas en las fronteras alemana y francesa cuestan al sector logístico belga 32 millones de euros anuales en horas de conductor perdidas. Las empresas tecnológicas que prestan servicios a las instituciones de la UE en Bruselas también han denunciado que el personal pierde días de validez de sus permisos de residencia mientras quedan atrapados en el tráfico fronterizo, un factor que puede generar solicitudes adicionales de permisos únicos.
La Comisión revisará los avances nuevamente en septiembre y ha insinuado que podría iniciar procedimientos de infracción si los nueve países no presentan planes para eliminar estos controles. Las empresas belgas que transportan mercancías o personal a través de estas fronteras deberían documentar los retrasos actuales para ayudar a cuantificar posibles reclamaciones en caso de que acciones legales deriven en esquemas de compensación.
Fuente: The Brussels Times – EU Affairs
Cómo puede ayudarte VisaHQ
VisaHQ simplifica el proceso de solicitud de visado para particulares y empresas. Consulta los requisitos de viaje vigentes, prepara la documentación necesaria y gestiona tu solicitud en línea a través del portal de VisaHQ para Bélgica.Más de Bélgica
Ver todo
Vlaams Belang presenta una maniobra dilatoria para retrasar la transposición belga del Pacto Europeo de Migración y Asilo
La huelga de Wildcat Skeyes paraliza el espacio aéreo belga, dejando a cientos varados toda la noche