
El Cantón de Ginebra ha tomado la medida sin precedentes de cerrar 25 pasos fronterizos menores con Francia del 12 al 18 de junio, como parte de una amplia operación de seguridad para la cumbre del G7 en la vecina Évian. Solo permanecen abiertos cuatro puntos de control principales – Bardonnex, Thônex-Vallard, Ferney-Voltaire y Meyrin – pero todos los conductores están sujetos a controles sistemáticos. Las autoridades han pedido a los residentes que trabajen desde casa, pospongan los viajes no esenciales y lleguen al Aeropuerto de Ginebra al menos tres horas antes de la salida. El operador de transporte público TPG informó que varias líneas de autobús transfronterizas terminarán antes de llegar a la frontera, y los Ferrocarriles Federales Suizos advirtieron sobre posibles retrasos en los servicios del Léman Express. Los comercios del centro de Ginebra han protegido sus escaparates en previsión de protestas, recordando los daños sufridos durante la cumbre del G8 en 2003. Para los trabajadores fronterizos franceses empleados en los sectores financiero y de ciencias de la vida en Ginebra, los cierres implican desplazamientos más largos o la necesidad de reservar alojamiento temporal en el lado suizo. Las prefecturas francesas de Alta Saboya y Ain han coordinado con sus homólogos suizos para desplegar patrullas conjuntas y lectores móviles de pasaportes. Esta medida subraya cómo los megaeventos pueden hacer que las fronteras, normalmente invisibles en el espacio Schengen, vuelvan a ser un obstáculo, un escenario que los planificadores de movilidad global deben tener en cuenta en sus matrices de riesgo.
Fuente: Anadolu Agency