
Los negociadores en Bruselas han avanzado hacia la primera gran actualización en casi dos décadas de las normas europeas sobre los derechos de los pasajeros aéreos, después de que la Presidencia chipriota del Consejo lograra el respaldo de más del 80 % de los Estados miembros para un texto de compromiso el 12 de junio. Si el Comité de Conciliación del Parlamento Europeo aprueba el paquete en Estrasburgo el 15 de junio, como esperan los diplomáticos chipriotas, el acuerdo pondrá fin a una de las sagas legislativas más largas en la normativa de transporte de la UE.
Entre las disposiciones clave se incluyen niveles armonizados de compensación de entre 250 y 600 euros para retrasos de tres horas o más, la obligatoriedad de transparencia en los precios que obliga a las aerolíneas a mostrar tarifas que incluyan el equipaje de mano, y la prohibición de cargos adicionales para familias que deseen sentarse juntas. El acuerdo también aclara que las enfermedades de la tripulación y problemas genéricos de seguridad no pueden considerarse “circunstancias extraordinarias” para evitar indemnizaciones, cerrando así un vacío legal que había generado miles de litigios.
Desde la perspectiva de la movilidad, el tamaño del equipaje que se guarda bajo el asiento se estandarizará a 40 × 30 × 15 cm, mientras que el equipaje de cabina para los compartimentos superiores seguirá sin límite de dimensiones, pero deberá estar incluido en el precio final del billete. Las aerolíneas que no emitan instrucciones de compensación en un plazo de 96 horas tras una interrupción podrían enfrentarse a sanciones por parte de los reguladores nacionales.
España mostró una oposición de última hora respecto a las normas sobre el equipaje, pero fuentes internas aseguran que Madrid no cuenta con una minoría de bloqueo. Para las empresas que trasladan talento a través de Lárnaca o Pafos, las nuevas reglas prometen una previsión de costes más clara: los cargos por equipaje de mano dejarán de ser extras ocultos y los equipos de atención al pasajero contarán con criterios fijos para la reubicación o la obligación de alojamiento durante las interrupciones. Los responsables de políticas de viaje deberían revisar las cláusulas contractuales con las aerolíneas preferidas para reflejar las nuevas escalas de compensación y asegurarse de que las herramientas de seguimiento de viajeros contemplen el plazo de notificación de 96 horas.
Entre las disposiciones clave se incluyen niveles armonizados de compensación de entre 250 y 600 euros para retrasos de tres horas o más, la obligatoriedad de transparencia en los precios que obliga a las aerolíneas a mostrar tarifas que incluyan el equipaje de mano, y la prohibición de cargos adicionales para familias que deseen sentarse juntas. El acuerdo también aclara que las enfermedades de la tripulación y problemas genéricos de seguridad no pueden considerarse “circunstancias extraordinarias” para evitar indemnizaciones, cerrando así un vacío legal que había generado miles de litigios.
Desde la perspectiva de la movilidad, el tamaño del equipaje que se guarda bajo el asiento se estandarizará a 40 × 30 × 15 cm, mientras que el equipaje de cabina para los compartimentos superiores seguirá sin límite de dimensiones, pero deberá estar incluido en el precio final del billete. Las aerolíneas que no emitan instrucciones de compensación en un plazo de 96 horas tras una interrupción podrían enfrentarse a sanciones por parte de los reguladores nacionales.
España mostró una oposición de última hora respecto a las normas sobre el equipaje, pero fuentes internas aseguran que Madrid no cuenta con una minoría de bloqueo. Para las empresas que trasladan talento a través de Lárnaca o Pafos, las nuevas reglas prometen una previsión de costes más clara: los cargos por equipaje de mano dejarán de ser extras ocultos y los equipos de atención al pasajero contarán con criterios fijos para la reubicación o la obligación de alojamiento durante las interrupciones. Los responsables de políticas de viaje deberían revisar las cláusulas contractuales con las aerolíneas preferidas para reflejar las nuevas escalas de compensación y asegurarse de que las herramientas de seguimiento de viajeros contemplen el plazo de notificación de 96 horas.
Fuente: Agence Europe