
Resultados publicados el 23 de junio de la tercera operación ‘Etoile’ 2026 revelan que las autoridades de Bélgica, Francia, Países Bajos y Luxemburgo realizaron más de 3.600 controles a vehículos, trenes y autobuses en las fronteras compartidas entre el 15 y el 21 de junio, arrestando a 23 sospechosos y confiscando 24,8 kg de cannabis, cocaína y otras drogas. Los gendarmes franceses participaron en inspecciones sorpresa en la autopista A27 y en los servicios ferroviarios Lille-Bruselas.
Aunque las redadas se centraron en el narcotráfico, especialistas en movilidad señalan una creciente intersección entre las operaciones antidrogas y el control migratorio: durante la semana de operativos se verificaron los documentos de identidad de 1.810 viajeros contra las bases de datos SIS II y EES. Los agentes de aduanas probaron nuevos lectores biométricos móviles diseñados para integrarse directamente con el sistema de pasaportes TES de Francia, reduciendo el tiempo de verificación a menos de 30 segundos.
Conductores de carga reportaron esperas de hasta 90 minutos en el cruce Rekkem (FR-BE) el 19 de junio. La asociación logística francesa TLF advirtió a sus miembros que jornadas similares de “picos de control” se repetirán durante 2026 bajo la Estrategia de Seguridad Interna de Schengen. Los empleadores con trabajadores transfronterizos deben preparar medidas de contingencia y comunicar que los controles aleatorios pueden exigir portar tanto el DNI nacional como el permiso de residencia.
Las autoridades calificaron la acción conjunta como un éxito, destacando los avances en inteligencia que alimentarán una operación mayor en otoño contra redes de tráfico de personas. Sin embargo, grupos de defensa de las libertades civiles criticaron lo que consideran una ampliación excesiva de la misión, que convierte los controles temporales en fronteras internas en una práctica casi permanente, pese a la presión de la UE para eliminarlos progresivamente.
Aunque las redadas se centraron en el narcotráfico, especialistas en movilidad señalan una creciente intersección entre las operaciones antidrogas y el control migratorio: durante la semana de operativos se verificaron los documentos de identidad de 1.810 viajeros contra las bases de datos SIS II y EES. Los agentes de aduanas probaron nuevos lectores biométricos móviles diseñados para integrarse directamente con el sistema de pasaportes TES de Francia, reduciendo el tiempo de verificación a menos de 30 segundos.
Conductores de carga reportaron esperas de hasta 90 minutos en el cruce Rekkem (FR-BE) el 19 de junio. La asociación logística francesa TLF advirtió a sus miembros que jornadas similares de “picos de control” se repetirán durante 2026 bajo la Estrategia de Seguridad Interna de Schengen. Los empleadores con trabajadores transfronterizos deben preparar medidas de contingencia y comunicar que los controles aleatorios pueden exigir portar tanto el DNI nacional como el permiso de residencia.
Las autoridades calificaron la acción conjunta como un éxito, destacando los avances en inteligencia que alimentarán una operación mayor en otoño contra redes de tráfico de personas. Sin embargo, grupos de defensa de las libertades civiles criticaron lo que consideran una ampliación excesiva de la misión, que convierte los controles temporales en fronteras internas en una práctica casi permanente, pese a la presión de la UE para eliminarlos progresivamente.
Fuente: The Brussels Times