
La aerolínea bandera de Kazajistán, Air Astana, ha iniciado vuelos dos veces por semana que conectan la capital Astana (NQZ) con Lárnaca (LCA), con una rotación complementaria desde Almatý que comenzó dos días después. El Ministerio de Transporte kazajo confirmó el 24 de junio que el horario de verano, vigente hasta finales de octubre, fue aprobado tras una actualización bilateral del acuerdo de servicios aéreos entre Chipre y Kazajistán. Los vuelos operan con aviones Airbus A321neo, que ofrecen 166 asientos en clase económica y 16 en clase ejecutiva. Esta ruta abre un mercado completamente nuevo para el turismo chipriota y ofrece a las empresas de Asia Central una puerta de entrada directa al mercado único de la UE a través del creciente centro logístico de Lárnaca. Para los viajeros kazajos, representa una opción mediterránea de playa sin necesidad de visado Schengen, con derecho a visa a la llegada para estancias cortas, mientras que los exportadores chipriotas ganan capacidad de carga en bodega hacia un mercado consumidor en rápido crecimiento. Hermes Airports, operador de Lárnaca, estima que el servicio podría atraer hasta 20,000 pasajeros adicionales este verano. Los hoteleros locales ya están diseñando paquetes para el segmento de viajeros kazajos de alto poder adquisitivo, y varios promotores inmobiliarios de Limassol han programado presentaciones en Almatý para julio. Por otro lado, las universidades chipriotas ven esta conexión como una oportunidad para reclutar estudiantes de Asia Central de cara al curso académico 2026/27. Desde la perspectiva de programas de movilidad, los vuelos ofrecen a las multinacionales con sede en el centro financiero AIFC de Astana una base en la UE no Schengen para reuniones regionales, sin la carga administrativa de múltiples visados. Sin embargo, los gestores de viajes deben tener en cuenta que los vuelos operan actualmente los martes y sábados desde Astana, y los jueves y domingos desde Almatý, por lo que las conexiones posteriores podrían requerir pernoctaciones. Expertos del sector señalan que este lanzamiento forma parte de una estrategia más amplia de Air Astana hacia rutas de ocio “largas y con baja frecuencia”, mientras esperan la entrega retrasada de los Boeing 787. Si los factores de ocupación superan el 75%, la aerolínea ha indicado que podría añadir una tercera frecuencia semanal en el verano de 2027.
Fuente: Interfax-Kazakhstan