
El primer ministro Anthony Albanese y el primer ministro de Vanuatu, Jotham Napat, firmaron el tan esperado Acuerdo Nakamal entre Vanuatu y Australia en Canberra el 29 de junio. El tratado fortalece los lazos en seguridad y desarrollo, pero también incluye un capítulo sobre “vínculos entre personas”, comprometiendo a ambos gobiernos a simplificar los sistemas fronterizos, facilitar el movimiento de trabajadores calificados y temporales, y lanzar un nuevo programa de formación profesional. El anexo de movilidad promete “hacer más fácil que nuestra gente se desplace entre nuestros dos países” mediante un procesamiento de visas más ágil, credenciales fronterizas digitales y el reconocimiento mutuo de ciertas cualificaciones. Funcionarios informaron a la prensa que los detalles se alinearán con el esquema de Movilidad Laboral Pacífico-Australia (PALM) y con la nueva lotería de Visas de Compromiso Pacífico que abrirá el 1 de julio. Para los empleadores australianos de agronegocios, cuidado de ancianos y hostelería que dependen de trabajadores PALM, el acuerdo podría abrir nuevos canales de reclutamiento y permitir estancias más largas una vez que se implementen las regulaciones correspondientes. Vanuatu también se comprometió a no permitir bases militares extranjeras —una cláusula vista como un freno a la influencia de Pekín—, pero las medidas de movilidad buscan equilibrar la seguridad con las oportunidades económicas. El tratado entrará en vigor tras la revisión parlamentaria en ambos países; se espera que la legislación para implementar el capítulo de movilidad se apruebe a principios de 2027.