
El Consejo de Ministros de Chipre ha aprobado la reforma más profunda de la Ley de Refugiados de la isla desde su adhesión a la UE, preparando el terreno para la realización de controles de asilo inmediatos en los aeropuertos de Lárnaca y Pafos a partir de 2027. Según el proyecto de ley, publicado el 3 de julio de 2026, todo ciudadano de terceros países que solicite protección internacional será canalizado a través de un nuevo Centro de Cribado, Recepción e Identificación, ubicado junto a las salas de llegadas de los aeropuertos. En este centro se tomarán datos biométricos, se realizarán verificaciones en Eurodac y se emitirá una decisión inmediata sobre la admisibilidad, un proceso que actualmente puede tardar semanas.
La ley adapta el Pacto Europeo sobre Migración y Asilo con un año de antelación al plazo fijado por Bruselas. Para los empleadores, esto significa que los visitantes de negocios de corta duración que soliciten asilo en la frontera ya no serán liberados en la comunidad mientras se examina su caso; en su lugar, permanecerán en un área de retención dedicada hasta que se tome una decisión inicial, con un máximo de doce semanas según los nuevos plazos. El Ministerio de Justicia afirma que esto disuadirá las solicitudes infundadas que actualmente saturan el sistema y limitará la capacidad de las empresas legítimas para atraer talento clave.
De manera significativa, el proyecto también introduce un mecanismo acelerado de devolución: los nacionales de terceros países cuyas solicitudes sean rechazadas en primera instancia serán trasladados directamente a un área de pre-salida dentro del mismo complejo, lo que permitirá a las autoridades proceder a su expulsión en un plazo de diez días. Se espera que esta medida reduzca en al menos un 35 % el retraso acumulado de 29.000 expedientes de asilo pendientes en Chipre durante los próximos dos años, aliviando la presión sobre instalaciones de acogida como el campamento de Pournara.
Organizaciones de derechos humanos han valorado positivamente la promesa de decisiones más rápidas y la existencia de instalaciones dedicadas para personas vulnerables, pero advierten que la detención en aeropuertos requiere garantías estrictas, especialmente para familias con niños. El gobierno responde que los detenidos tendrán acceso 24/7 a asistencia legal, atención médica y supervisión del ACNUR, y subraya que la detención se usará solo cuando sea absolutamente necesaria.
Para los gestores de movilidad, las implicaciones prácticas son inmediatas: los viajeros cuya nacionalidad esté exenta de visado para estancias cortas deberán portar pruebas del motivo de su viaje y reservas claras de regreso; las estancias prolongadas o el trabajo no autorizado serán detectados por el próximo Sistema de Entrada/Salida y podrán afectar cualquier futura solicitud de protección. Se recomienda a las empresas que emplean trabajadores temporales o por proyectos que opten por el nuevo permiso integral “Pink-Slip” en lugar de depender de los días sin visado, ya que las autoridades migratorias contarán con datos en tiempo real de los movimientos una vez que el centro aeroportuario esté operativo.
La ley adapta el Pacto Europeo sobre Migración y Asilo con un año de antelación al plazo fijado por Bruselas. Para los empleadores, esto significa que los visitantes de negocios de corta duración que soliciten asilo en la frontera ya no serán liberados en la comunidad mientras se examina su caso; en su lugar, permanecerán en un área de retención dedicada hasta que se tome una decisión inicial, con un máximo de doce semanas según los nuevos plazos. El Ministerio de Justicia afirma que esto disuadirá las solicitudes infundadas que actualmente saturan el sistema y limitará la capacidad de las empresas legítimas para atraer talento clave.
De manera significativa, el proyecto también introduce un mecanismo acelerado de devolución: los nacionales de terceros países cuyas solicitudes sean rechazadas en primera instancia serán trasladados directamente a un área de pre-salida dentro del mismo complejo, lo que permitirá a las autoridades proceder a su expulsión en un plazo de diez días. Se espera que esta medida reduzca en al menos un 35 % el retraso acumulado de 29.000 expedientes de asilo pendientes en Chipre durante los próximos dos años, aliviando la presión sobre instalaciones de acogida como el campamento de Pournara.
Organizaciones de derechos humanos han valorado positivamente la promesa de decisiones más rápidas y la existencia de instalaciones dedicadas para personas vulnerables, pero advierten que la detención en aeropuertos requiere garantías estrictas, especialmente para familias con niños. El gobierno responde que los detenidos tendrán acceso 24/7 a asistencia legal, atención médica y supervisión del ACNUR, y subraya que la detención se usará solo cuando sea absolutamente necesaria.
Para los gestores de movilidad, las implicaciones prácticas son inmediatas: los viajeros cuya nacionalidad esté exenta de visado para estancias cortas deberán portar pruebas del motivo de su viaje y reservas claras de regreso; las estancias prolongadas o el trabajo no autorizado serán detectados por el próximo Sistema de Entrada/Salida y podrán afectar cualquier futura solicitud de protección. Se recomienda a las empresas que emplean trabajadores temporales o por proyectos que opten por el nuevo permiso integral “Pink-Slip” en lugar de depender de los días sin visado, ya que las autoridades migratorias contarán con datos en tiempo real de los movimientos una vez que el centro aeroportuario esté operativo.
Fuente: Philenews