
En la capital, los viajeros se encontraron con largas colas en ambos aeropuertos, Fiumicino (FCO) y Ciampino (CIA), debido a una huelga de ocho horas, de 10:00 a 18:00, llevada a cabo por 600 empleados de seguridad de ADR. La protesta, organizada por FAST-Confsal, se centra en la integración de los nuevos puntos de control biométricos del Sistema de Entrada/Salida (EES), que según el personal ha incrementado la carga de trabajo sin un aumento salarial correspondiente.
Aunque la huelga fue local, sus efectos se sintieron en los vuelos transatlánticos y de Oriente Medio que operan en Fiumicino alrededor del mediodía. Delta Air Lines advirtió a sus clientes corporativos estadounidenses que esperaran hasta dos horas en los controles de seguridad, mientras que Alitalia recomendó a los pasajeros con estatus utilizar un carril premium temporal atendido por supervisores que no participaron en la huelga.
Ciampino, muy utilizado por vuelos de aviación ejecutiva y gubernamental, impuso restricciones de franjas horarias y retrasó a varias delegaciones del Consejo de la Unión Europea que viajaban a Roma para reuniones del lunes. ADR destacó que la huelga no comprometió los niveles de seguridad, aunque reconoció que los tiempos de espera promedio alcanzaron los 45 minutos, el triple de los 15 habituales.
La compañía anunció que incorporará 120 agentes temporales antes de que el EES sea obligatorio para nacionales de terceros países en octubre. Para los planificadores de movilidad transfronteriza, este incidente es un recordatorio de la importancia de establecer políticas de llegada anticipada, especialmente en viajes cortos de un día, donde perder el vuelo de salida puede poner en riesgo toda la agenda.
Aunque la huelga fue local, sus efectos se sintieron en los vuelos transatlánticos y de Oriente Medio que operan en Fiumicino alrededor del mediodía. Delta Air Lines advirtió a sus clientes corporativos estadounidenses que esperaran hasta dos horas en los controles de seguridad, mientras que Alitalia recomendó a los pasajeros con estatus utilizar un carril premium temporal atendido por supervisores que no participaron en la huelga.
Ciampino, muy utilizado por vuelos de aviación ejecutiva y gubernamental, impuso restricciones de franjas horarias y retrasó a varias delegaciones del Consejo de la Unión Europea que viajaban a Roma para reuniones del lunes. ADR destacó que la huelga no comprometió los niveles de seguridad, aunque reconoció que los tiempos de espera promedio alcanzaron los 45 minutos, el triple de los 15 habituales.
La compañía anunció que incorporará 120 agentes temporales antes de que el EES sea obligatorio para nacionales de terceros países en octubre. Para los planificadores de movilidad transfronteriza, este incidente es un recordatorio de la importancia de establecer políticas de llegada anticipada, especialmente en viajes cortos de un día, donde perder el vuelo de salida puede poner en riesgo toda la agenda.
Fuente: la Repubblica