
El primer domingo de la temporada de escapadas veraniegas en Italia se ha visto afectado por una huelga coordinada de 24 horas que comenzó a las 00:01 del 5 de julio. La protesta involucra a tres grupos distintos:
• Las tripulaciones de cabina y pilotos de EasyJet, representados por FILT-CGIL, FIT-CISL y UIL-Trasporti, que exigen un nuevo convenio colectivo y mayores asignaciones por horas de vuelo;
• El personal de navegación aérea (ENAV) en Milán-Malpensa, que paralizó las operaciones durante todo el día, con una parada adicional de cuatro horas de 13:00 a 17:00;
• Las empresas de asistencia en tierra asociadas a Assohandlers, cuyos empleados denuncian salarios estancados y falta de personal.
Según ENAC, más de 820 vuelos de salida y llegada fueron cancelados antes del mediodía, afectando especialmente a Roma-Fiumicino, Milán-Malpensa/Linate, Nápoles y Palermo. Solo EasyJet anuló más de la mitad de su programación en Italia y advirtió sobre posibles interrupciones residuales el 6 de julio mientras se reposicionan aviones y tripulaciones.
Las “fasce protette” garantizadas (07:00-10:00 y 18:00-21:00) mantuvieron un servicio mínimo hacia Cerdeña, Sicilia y los principales hubs europeos, pero se formaron largas colas en los controles de seguridad mientras los pasajeros buscaban rutas alternativas.
El impacto en los viajes de negocios es inmediato: compradores de la Semana de la Moda de Milán y un aumento de pasajeros de cruceros perdieron conexiones, obligando a las empresas a reservar trenes a última hora con tarifas elevadas. Los gestores de viajes aconsejan mantener todos los tramos domésticos italianos reembolsables hasta mediados de julio, cuando se prevén nuevas acciones.
Los empleadores también deben estar atentos a sus responsabilidades de cuidado, ya que la huelga coincide con una ola de calor récord; las aerolíneas recomiendan a los pasajeros llegar al menos tres horas antes para pasar los controles de seguridad y biométricos.
Expertos en relaciones laborales señalan que esta huelga es la primera gran prueba de la nueva Ley de Transparencia de Huelgas de Italia (Ley 34/2026), que obliga a los sindicatos a publicar estimaciones del impacto operativo con 72 horas de antelación. Los primeros indicios muestran un cumplimiento parcial: EasyJet publicó una lista de 143 vuelos garantizados, pero varias aerolíneas regionales no difundieron datos, dejando a los aeropuertos en apuros para asignar puertas y autobuses.
El Ministerio de Transporte ha convocado a las partes a una mesa de mediación el 8 de julio en Roma.
Para los gestores de movilidad, la lección clave es la planificación de contingencias: trasladar a ejecutivos críticos al tren de alta velocidad en los corredores Milán-Roma y Venecia-Florencia; aumentar los tiempos de conexión para vuelos de larga distancia; y recordar al personal que la compensación bajo el reglamento EU261 no aplica en huelgas “extraordinarias” salvo que la aerolínea no demuestre haber actuado con la debida diligencia.
• Las tripulaciones de cabina y pilotos de EasyJet, representados por FILT-CGIL, FIT-CISL y UIL-Trasporti, que exigen un nuevo convenio colectivo y mayores asignaciones por horas de vuelo;
• El personal de navegación aérea (ENAV) en Milán-Malpensa, que paralizó las operaciones durante todo el día, con una parada adicional de cuatro horas de 13:00 a 17:00;
• Las empresas de asistencia en tierra asociadas a Assohandlers, cuyos empleados denuncian salarios estancados y falta de personal.
Según ENAC, más de 820 vuelos de salida y llegada fueron cancelados antes del mediodía, afectando especialmente a Roma-Fiumicino, Milán-Malpensa/Linate, Nápoles y Palermo. Solo EasyJet anuló más de la mitad de su programación en Italia y advirtió sobre posibles interrupciones residuales el 6 de julio mientras se reposicionan aviones y tripulaciones.
Las “fasce protette” garantizadas (07:00-10:00 y 18:00-21:00) mantuvieron un servicio mínimo hacia Cerdeña, Sicilia y los principales hubs europeos, pero se formaron largas colas en los controles de seguridad mientras los pasajeros buscaban rutas alternativas.
El impacto en los viajes de negocios es inmediato: compradores de la Semana de la Moda de Milán y un aumento de pasajeros de cruceros perdieron conexiones, obligando a las empresas a reservar trenes a última hora con tarifas elevadas. Los gestores de viajes aconsejan mantener todos los tramos domésticos italianos reembolsables hasta mediados de julio, cuando se prevén nuevas acciones.
Los empleadores también deben estar atentos a sus responsabilidades de cuidado, ya que la huelga coincide con una ola de calor récord; las aerolíneas recomiendan a los pasajeros llegar al menos tres horas antes para pasar los controles de seguridad y biométricos.
Expertos en relaciones laborales señalan que esta huelga es la primera gran prueba de la nueva Ley de Transparencia de Huelgas de Italia (Ley 34/2026), que obliga a los sindicatos a publicar estimaciones del impacto operativo con 72 horas de antelación. Los primeros indicios muestran un cumplimiento parcial: EasyJet publicó una lista de 143 vuelos garantizados, pero varias aerolíneas regionales no difundieron datos, dejando a los aeropuertos en apuros para asignar puertas y autobuses.
El Ministerio de Transporte ha convocado a las partes a una mesa de mediación el 8 de julio en Roma.
Para los gestores de movilidad, la lección clave es la planificación de contingencias: trasladar a ejecutivos críticos al tren de alta velocidad en los corredores Milán-Roma y Venecia-Florencia; aumentar los tiempos de conexión para vuelos de larga distancia; y recordar al personal que la compensación bajo el reglamento EU261 no aplica en huelgas “extraordinarias” salvo que la aerolínea no demuestre haber actuado con la debida diligencia.
Fuente: la Repubblica / ANSA